Una multitud acompañó el funeral del líder social y comunitario Julián Arenas en Chaparral, Tolima, quien fue asesinado el pasado 17 de noviembre en la vereda Las Juntas. Amigos, familiares y vecinos resaltaron su entrega, compromiso y humanidad, mientras las autoridades abren investigaciones.
En el municipio de Chaparral, Tolima, se vivió una jornada de profundo dolor el día en que se despidió a Julián Arenas, reconocido líder social y excandidato al Concejo Municipal por el partido Pacto Histórico. Una multitud se congregó en el centro del municipio para expresar su solidaridad a la familia, compartir recuerdos y rendir homenaje a quien muchos describen como un referente del territorio.
La noticia del asesinato de Arenas circuló luego de que fuera atacado con arma de fuego en la vereda Las Juntas, corregimiento La Marina, cuando regresaba a su vivienda. El crimen, ocurrido el 17 de noviembre, generó conmoción en la región sur del Tolima, donde el líder social desarrollaba labores de acompañamiento comunitario y desarrollo local.
Durante el acto de despedida, amigos, familiares y vecinos recordaron su carisma, su capacidad para conectar con la comunidad y su firme voz en defensa del territorio y los derechos colectivos. “No solo guiaba, también acompañaba; no solo hablaba, también escuchaba”, repitieron varios de los asistentes, quienes aún no superan la sorpresa de su partida.
La administración municipal de Chaparral expresó su “profundo dolor e indignación” por el hecho y anunció que las autoridades correspondientes colaborarán con la Fiscalía General de la Nación para investigar el crimen, asegurar su esclarecimiento y evitar que quede en la impunidad.
Este homicidio se produce en un contexto de alta vulnerabilidad para los liderazgos sociales en Colombia. Organizaciones como INDEPAZ han alertado que el sur del Tolima sigue siendo un territorio de riesgo por la presencia de grupos armados que ejercen control social y político.
La comunidad exigió mayor presencia institucional, garantías de seguridad para los líderes locales y medidas para proteger el ejercicio de la labor social y política en la región. La figura de Arenas se mantendrá viva, dijeron, mientras continúen las luchas que él emprendió por la justicia social y el desarrollo rural.
Finalmente, mientras el municipio de Chaparral intenta recomponerse del impacto emocional, su población prometió continuar el legado de Julián Arenas, convertidos ahora en guardianes de su memoria, su voz y su compromiso con la comunidad.





