Líderes socioambientales advierten impactos en viviendas e infraestructura hídrica tras decisión de la ANLA sobre el proyecto vial, y piden mayor claridad a la administración municipal.
El debate por el trazado de la doble calzada en Cajamarca continúa generando controversia, luego de que un colectivo socioambiental del municipio cuestionara públicamente las recientes declaraciones del alcalde Camilo Valencia sobre el futuro de la localidad frente al proyecto vial.
Las reacciones surgen en medio de la decisión adoptada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, que seleccionó la Alternativa 1 – Norte para avanzar en el Estudio de Impacto Ambiental del corredor Cajamarca – Tolima, tras evaluar los riesgos de otras opciones, especialmente en materia hidrogeológica.
Desde el colectivo, el líder ambiental Robinson Mejía expresó su preocupación por lo que considera falta de información clara hacia la comunidad sobre los verdaderos impactos del proyecto en el territorio.
“Que por lo menos también sea coherente y le dé toda la información a la gente, y no solamente utilice argumentos populistas”, afirmó Mejía, en respuesta a las posturas del mandatario local frente al desarrollo de la obra.
El vocero también advirtió que el paso de la vía por el casco urbano podría implicar afectaciones significativas en materia de vivienda. “Si la carretera pasara por el centro de la vía, tendrían que destruir más o menos 10 metros de casas”, aseguró, señalando posibles impactos sobre decenas de inmuebles.
En ese mismo sentido, indicó que, según información presentada ante la autoridad ambiental, el proyecto podría afectar aproximadamente 265 predios en sectores específicos, lo que generaría un alto impacto social en la comunidad.
Otro de los puntos críticos expuestos por el colectivo está relacionado con el sistema de acueducto del municipio. “Afectaría el talud donde hoy se encuentran los tanques del acueducto de Cajamarca”, explicó Mejía, advirtiendo riesgos para el abastecimiento de agua potable.
Finalmente, desde el movimiento socioambiental insistieron en que el debate debe ir más allá de los argumentos económicos o estéticos, e incluir una evaluación integral de los impactos sociales, ambientales y estructurales, al tiempo que hicieron un llamado a garantizar el acceso a la información para toda la ciudadanía.









