Habitantes de zonas rurales de Ibagué recibieron herramientas para intervenir caminos estratégicos en el área de influencia del Cerro Machín, con el fin de mejorar la respuesta ante emergencias.
En una apuesta por fortalecer la gestión del riesgo, comunidades rurales de Ibagué iniciaron acciones para habilitar rutas de evacuación en la zona de influencia del Cerro Machín. La estrategia busca mejorar la capacidad de respuesta ante una eventual emergencia volcánica en este sector del departamento.
La iniciativa contempla la entrega de herramientas a 13 veredas ubicadas en los corregimientos de Tapias y Toche, consideradas áreas de alta vulnerabilidad. Estos insumos permitirán intervenir caminos rurales clave que servirían como corredores de evacuación en caso de contingencia.
La inversión, cercana a los 150 millones de pesos, fue destinada a las Juntas de Acción Comunal, que tendrán la responsabilidad de ejecutar las obras. Según explicó Ricardo Suárez, los kits facilitarán la construcción de placas huella y el mejoramiento de entornos comunitarios.
Desde las comunidades, líderes locales han resaltado la urgencia de estas intervenciones debido al deterioro de varias vías rurales. Muchos de estos caminos presentan dificultades de tránsito que podrían complicar una evacuación rápida en caso de emergencia.
“Estas herramientas nos permitirán mejorar rutas hacia el Cañón del Combeima y el sector del Libertador”, afirmó Jhon Barragán. El líder destacó que estas zonas han sido identificadas como puntos estratégicos para la evacuación.
Los trabajos están programados para iniciar después de la Semana Santa, priorizando los tramos más críticos definidos por las propias comunidades. Este enfoque participativo busca garantizar que las intervenciones respondan a las necesidades reales del territorio.
Por su parte, Antonio Hernández señaló que la recuperación de estos caminos no solo tiene un enfoque preventivo. También podría contribuir a la reactivación de rutas tradicionales y al impulso del turismo rural en la zona.
La intervención en estas veredas representa un paso clave en la preparación frente a riesgos naturales en el Tolima. Autoridades y comunidades coinciden en que mejorar la infraestructura rural puede marcar la diferencia en la protección de vidas ante una eventual emergencia volcánica.





