Pedro Tolosa permanece junto a su buseta frente a las instalaciones de Flota Andrés López de Galarza, reclamando una solución al conflicto que, según denuncia, mantiene el vehículo fuera de servicio desde hace 204 días. El transportador asegura que ya se han realizado tres conciliaciones sin alcanzar un acuerdo definitivo.
Pedro Tolosa, conductor y propietario de una buseta afiliada a la empresa Flota Andrés López de Galarza, completa 18 días de protesta frente a las instalaciones de la compañía en Ibagué, en una manifestación que, según afirma, ha mantenido durante 17 noches consecutivas. El transportador reclama una salida al conflicto que mantiene su vehículo detenido y solicita garantías para poder volver a trabajar o retirarlo de la empresa.
Tolosa sostiene que la buseta lleva 204 días sin prestar el servicio, situación que, de acuerdo con su denuncia, le ha generado importantes dificultades económicas. El propietario asegura que durante este periodo ha intentado encontrar alternativas para reactivar el automotor y que su principal preocupación es que las obligaciones y gastos asociados al vehículo continúen aumentando mientras permanece fuera de operación.
El conductor afirma que ya se han adelantado tres jornadas de conciliación, pero asegura que ninguna ha permitido alcanzar una solución definitiva. Su principal petición es que se concrete un acuerdo que le permita recuperar la posibilidad de trabajar con el vehículo o retirarlo de la compañía para vincularlo posteriormente a otra empresa, una alternativa que plantea como salida frente al prolongado tiempo de inactividad.
“Me tienen que arreglar o déjenme el vehículo y me lo llevo para otra empresa”, manifestó Tolosa, quien insiste en que su intención no es mantener indefinidamente la protesta, sino encontrar una respuesta a la situación que enfrenta. El transportador también asegura que permanecerá frente a las instalaciones hasta obtener una solución al conflicto que, según su versión, ha afectado directamente sus ingresos y su patrimonio.
La protesta también ha generado denuncias sobre situaciones ocurridas durante las noches. Tolosa aseguró que algunas personas habrían golpeado la buseta mientras permanece estacionada frente a las instalaciones de la empresa y señaló directamente a una persona con la que mantiene el conflicto, aunque esta acusación no ha sido confirmada por las autoridades y deberá ser establecida mediante las investigaciones correspondientes.
Para este lunes 7 de septiembre estaba prevista, según el propio Tolosa, una nueva reunión de conciliación ante la Personería de Ibagué. Sin embargo, el conductor manifestó que el encuentro finalmente no se habría desarrollado debido a que una de las personas involucradas habría presentado problemas de salud, por lo que nuevamente quedó pendiente un espacio institucional para intentar destrabar el conflicto.
El caso se desarrolla en medio de la operación del transporte público colectivo de Ibagué, un servicio que se encuentra bajo un esquema en el que Movilizando a Ibagué UT actúa como agente operador del Sistema Estratégico de Transporte Público. La Corte Constitucional ha señalado que esta unión temporal está integrada por empresas privadas, entre ellas Flota Andrés López de Galarza, y que participa en la operación del servicio público de transporte urbano de la ciudad.
La situación de Tolosa ya había trascendido públicamente en agosto, cuando el propietario decidió encadenarse frente a las instalaciones de Logalarza para reclamar una solución y denunció dificultades para volver a poner en circulación su vehículo. En ese momento también aseguró haber presentado varios conductores sin lograr completar el proceso de vinculación. Ahora, tras 18 días de protesta, el conflicto continúa sin una salida definitiva, mientras queda pendiente conocer la posición de Flota Andrés López de Galarza y Movilizando a Ibagué frente a las reclamaciones formuladas por el transportador.





