Un grupo armado irrumpió en el resguardo indígena Guadualito, en Coyaima, y abrió fuego contra integrantes de la comunidad. Dos hombres murieron y un menor resultó herido. La gobernadora del territorio logró escapar y fue rescatada por el Ejército y la Policía, mientras continúan las investigaciones.
Un nuevo hecho de violencia estremeció al municipio de Coyaima, en el sur del Tolima, tras un ataque armado ocurrido en el resguardo indígena Guadualito, habitado por integrantes del pueblo Pijao. Hombres armados ingresaron al territorio y dispararon contra miembros de la comunidad, dejando como saldo dos personas muertas y un menor de edad herido.
El secretario de Seguridad y Orden Público del Tolima, Alfredo Bocanegra, confirmó que las víctimas fatales serían dos hombres, al parecer hermanos de la gobernadora del resguardo. Según las primeras informaciones entregadas por las autoridades indígenas, el ataque habría tenido como objetivo principal a la lideresa del territorio.
De acuerdo con el reporte oficial, la gobernadora logró escapar en medio de la incursión armada junto a un menor que resultó lesionado durante los disparos. Ambos se refugiaron en una zona boscosa cercana, desde donde la mujer mantuvo comunicación constante con las autoridades a través de mensajes, alertando sobre la gravedad de la situación.
Durante varias horas, la lideresa informó sobre su ubicación y solicitó apoyo urgente, especialmente por el estado de salud del menor herido. La comunicación permitió coordinar un operativo conjunto para su rescate, en medio de las dificultades de acceso al territorio indígena.
En la mañana siguiente, tropas del Batallón Caicedo del Ejército Nacional, en articulación con la Policía y con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, ingresaron al sector. Tras un despliegue en la zona rural, lograron ubicar a la gobernadora y al menor, quienes fueron evacuados en un vehículo hacia un centro asistencial para recibir atención médica.
El secretario Bocanegra destacó la valentía de la gobernadora, identificada preliminarmente como Érika Montaña, quien permaneció escondida durante horas y orientó a los uniformados para facilitar su rescate. Las autoridades continúan realizando presencia en el área para garantizar la seguridad de la comunidad.
Hasta el momento, los cuerpos de las víctimas no han sido entregados al CTI de la Fiscalía General de la Nación. La autoridad indígena evalúa asumir la investigación de los hechos bajo su jurisdicción especial, en el marco de los derechos reconocidos a los pueblos indígenas.
Versiones preliminares señalan que el ataque podría estar relacionado con posibles retaliaciones internas, aunque esta hipótesis aún no ha sido confirmada oficialmente. Las autoridades avanzan en las indagaciones para esclarecer lo ocurrido y determinar responsabilidades en este hecho que enluta al resguardo Guadualito y genera preocupación en el sur del Tolima.





