Autoridades confirmaron que el corredor vial entre Cajamarca y Calarcá no es técnicamente apto para la construcción de rampas de frenado. La decisión aumenta la preocupación por la alta accidentalidad y la falta de soluciones estructurales en este tramo estratégico entre Tolima y Quindío.
La posibilidad de construir rampas de frenado en la vía que comunica a Cajamarca con Calarcá fue descartada tras la emisión de conceptos técnicos que concluyen que el tramo no cumple con las condiciones necesarias para este tipo de infraestructura. La decisión fue confirmada por el alcalde de Cajamarca, Camilo Valencia.
Durante años, la instalación de estas estructuras fue una de las principales solicitudes de la comunidad, especialmente ante la seguidilla de accidentes mortales registrados en este corredor nacional que conecta los departamentos del Tolima y Quindío. Sin embargo, los estudios recientes cambiaron el panorama.
Según explicó el mandatario, los análisis estadísticos revelaron que la mayoría de los siniestros no se originan por fallas en los frenos, como se creía, sino porque algunos vehículos descienden en neutro, lo que incrementa la velocidad de manera incontrolable y reduce la capacidad de maniobra del conductor.
Este hallazgo modifica la percepción histórica sobre las causas de los accidentes y obliga a replantear las estrategias de prevención, enfocándolas más en la pedagogía vial y el control técnico-mecánico que en soluciones exclusivamente estructurales.
Valencia también advirtió que la construcción de rampas podría representar un riesgo mayor, ya que, dadas las condiciones del terreno y la compactación del material, existe la posibilidad de que los vehículos no logren detenerse completamente y atraviesen estas estructuras.
Las conclusiones fueron socializadas en reuniones técnicas con autoridades regionales y nacionales, donde se evaluaron distintas alternativas para mejorar la seguridad en este tramo considerado uno de los más complejos del país por su topografía y alto flujo vehicular.
El panorama resulta aún más incierto debido a que actualmente no existen obras de fondo financiadas para este corredor estratégico. De acuerdo con el alcalde, el Gobierno Nacional no tiene priorizada la construcción de la doble calzada ni otras intervenciones estructurales de gran alcance.
La situación mantiene la preocupación entre transportadores y conductores que diariamente transitan por la vía Cajamarca–Calarcá, considerada una de las más peligrosas del país, mientras se insiste en la necesidad de adoptar medidas urgentes que reduzcan la accidentalidad.





