Sandra Liliana Monroy entregó declaraciones exclusivas a La Otra Verdad Colombia en las que denunció presuntas irregularidades institucionales, aseguró que su familia ha sido estigmatizada durante casi seis años y que buscan justicia ante las presuntas afectaciones con ácido que sufrió su madre en el 2020.
Sandra Liliana Monroy entregó declaraciones exclusivas a La Otra Verdad para exponer su versión sobre el conflicto que involucró a su familia y a vecinos del barrio Irazú, en Ibagué. Según manifestó, lleva cinco años y diez meses enfrentando un proceso ante la Fiscalía en busca de justicia por los hechos que involucraron a su madre. También indicó que ha enfrentado señalamientos y cuestionamientos públicos, mientras insiste en que no se ha contado la otra verdad. “La verdad nunca se ha dicho, nunca ha salido cómo fueron los hechos y cómo fueron las cosas”, expresó.
Uno de los puntos centrales de su denuncia es la agresión que, según Monroy, sufrió su madre, Solfiria García de Monroy (de 66 años), el 6 de octubre de 2020. Liliana señaló a Leidy Tiziana Bonilla Rivera como presunta responsable de una agresión con agentes químicos y afirmó que el caso continúa en un proceso judicial. Según relató, ese 6 de octubre se produjo una confrontación entre vecinos por el uso de zonas verdes en el barrio Irazú, a lo que derivó un enfrentamiento entre Bonilla y su madre.
Después de este conflicto, informó Sandra Liliana que su madre empezó a tener un deterioro de salud, perdió las vistas por completo, y pese a que entró a un tratamiento, este no le funcionó, motivo que la llevó a entrar en un estado de depresión. Posteriormente, sufrió un pre infarto ocasionando su muerte a finales del 2020.
Para el 29 de mayo de 2023, el Juzgado Once Penal Municipal con Funciones de Conocimiento de Ibagué registró la acusación contra Bonilla Rivera por el delito de lesiones con agentes químicos o sustancias similares, con circunstancias de agravación punitiva.

Sandra Liliana narró que a partir de todo esta exposición, empezó a cuestionar la actuación de funcionarios y entidades que conocieron el conflicto, en aquel entonces, sin ofrecer una solución efectiva. Mencionó a la Alcaldía de Ibagué y a la Personería municipal, y aseguró que acudió a diferentes instancias en busca de respuestas. “Las leyes no están por encima, ni de decretos, ni de favores políticos, ni de favores sociales, ni de amistad. La ley es la ley”, manifestó, al insistir en que las actuaciones administrativas deben ajustarse a las normas.
Después de mucho esperar la continuación del proceso en la Fiscalía, en el 2026 avanza su caso en el Juzgado 15 Municipal Penal de Conocimiento sección Tolima.
Frente a las consecuencias personales y familiares de esta situación, Liliana aseguró que una disculpa no sería suficiente para reparar el daño que, según afirmó, han sufrido durante estos años. Su petición se dirige especialmente a las autoridades municipales, a las que les exige intervenir oportunamente en los conflictos de convivencia y evitar que las disputas vecinales escalen a hechos de violencia. “No podemos seguir permitiendo que la gente se mate por intolerancia”, afirmó.
Finalmente, Liliana hizo un llamado a que las denuncias ciudadanas sean atendidas con rigor y sin favorecer a personas por sus relaciones políticas o personales. La familia espera que se esclarezcan los hechos relacionados con la muerte de Solfiria García de Monroy y que las autoridades determinen las responsabilidades que correspondan.


