Cada lunes, jóvenes de distintos barrios convierten el Parque Manuel Murillo Toro en un escenario de improvisación y talento, donde el freestyle se consolida como una alternativa cultural que promueve la lectura, el arte y la convivencia.
Por: Jhenifer Rodríguez
Cada lunes, cuando la ciudad comienza a apagarse, el Freestyle comienza a encenderse, uno a uno los CMs van llegando desde los barrios hasta la plaza para improvisar sus rimas, llenando el parque Manuel Murillo Toro de la Capital Musical con arte y cultura popular.
“La primera se la bailan… qué qué qué… la primera se la bailan”, cantan los asistentes, antes de cada batalla, siguiendo el llamado de Enigma (Maurcio), el joven promotor cultural que junto a su colectivo, Impactos Verbales, organizan este espacio, donde han logrado algo que ninguna estrategia de las Secretaría de Cultura o Educación, ha logrado. Que jóvenes provenientes de las clases populares se peleen, no a golpes, sino con ingenio y versatilidad, para ganarse un libro, ¿Cómo lo han logrado? Tiene que ver con la esencia misma de la disciplina.
“No es que todos los CMs lean mucho, pero si se quiere ser cada día mejor en este oficio, es necesario ampliar el léxico y leer ayuda con eso” Nos explicaba Enigma, quién cada lunes hace las veces de maestro de ceremonia.
Los jueces son otros CMs que por su trayectoria en la improvisación callejera, se han ganado el respeto de sus colegas. Tal es el caso de Angie. “Yo hago Freestyle, soy cantante y escritora y por eso me confían la responsabilidad de juecear.” Para ella, la lectura en los CMs es fundamental y nos recomendó el libro de James Clear, Hábitos atómicos.
Las batallas
Las batallas fueron épicas y si bien se utilizan términos peyorativos y las rimas de doble sentido; lo que predomina son los giros ingeniosos, elaborados con una elegancia y una gracias que despiertan emociones a flor de piel. Todos los CMs se lucieron. Personalmente no hubiera querido estar en los zapatos de los jueces, pero no podían ganar todos y en la final se enfrentaron, SmokingRapper y YenreBud.
SmokingRapper, desde mi óptica, es fuerte con la puesta en escena y cuenta con una voz potente. En un momento puede estar bajando una cometa y al otro subiéndose a una bicicleta, sin dejar de improvisar. YenreBud el ganador de la jornada, al escucharlo me hizo pensar en un dicho que se utilizaba mucho en el barrio que vio crecer “sereno en el sereno”. Su estilo es un poco más calmado, pero en ningún momento es aburrido, por el contrario, sabe generar expectativa y convertir los insultos de su contrincante en hagalos.
Soñando con grandes ligas
Al ver el inmenso derroche de talento de los CMs de mi ciudad quienes, desde mi perspectiva, no tienen nada que envidiarle a los representantes caleños que hoy dominan la escena nacional. Me pregunté ¿Qué le falta a Ibagué para que su escena crezca, para que sus CMs lleguen a las grandes ligas nacionales y por qué no, internacionales?
Si, es verdad que somos una Capital pequeña, pero eso no nos quita que somos la Capital Musical de Colombia y las grandes ligas de Freestyle, deberían ser un espacio en el cual este título se defendiera. Trasladé mi inquietud a la plaza y aunque todos lo dijeron de manera diferente, la respuesta fue contundente; falta apoyo a los espacios.
“Aquí en Ibagué no somos sólo nosotros, hay como 10 ligas con las que incluso hemos hecho eventos colectivos. Hace poco tuvimos un encuentro en el que cada liga ponía algo para el premio” Contó Enigma.
El talento necesita apoyo
Si queremos promover la lectura, combatir la delincuencia y la rivalidad entre los jóvenes de los barrios populares, el Freestyle es un buen camino y tenemos que quitarnos el prejuicio. Es más barato decir que la juventud está perdida, pero se nos escapa de la vista que es responsabilidad nuestra darles ruta, la juventud ibaguereña necesita oportunidades, porque talento, es lo hay.
Por lo anterior, instó a las entidades gubernamentales a que en lugar de echarles la policía, les den mejores condiciones a los jóvenes para que sigan realizando sus eventos. También hago un llamado a los empresarios de la ciudad para que apoyen con las premiaciones. Incluir premios en efectivo y de este modo, hacer que estos jóvenes artistas puedan llevar a sus casas dinero, porque son muchachos a los que les toca ganarse la vida y aportar en el hogar.





