Un video aficionado revela a un funcionario de la Secretaría de Movilidad infringiendo múltiples normas de tránsito mientras conducía por la ciudad, generando un fuerte rechazo ciudadano.
Un video captado por un ciudadano en las calles de Ibagué ha encendido la polémica al mostrar a un agente de tránsito, adscrito a la Secretaría de Movilidad de la alcaldía, cometiendo presuntas infracciones mientras conducía su vehículo. Las imágenes, que rápidamente se viralizaron en redes sociales, exponen una conducta irresponsable que contradice la labor de autoridad que el funcionario debe ejercer ante la ciudadanía.
En el registro audiovisual se observa al agente manipulando su teléfono celular mientras sostiene el volante con una sola mano, descuidando su responsabilidad al frente del automotor. Esta distracción, según las imágenes, lo llevó a realizar maniobras peligrosas que pusieron en riesgo su propia integridad y la de otros actores viales que transitaban por el sector en ese momento.
La gravedad del hecho se incrementa al observarse cómo el funcionario, presuntamente, cruza varios semáforos en rojo sin justificación aparente. En uno de los momentos más críticos del video, el agente estuvo a punto de colisionar con otro vehículo debido a su falta de atención y al incumplimiento de las señales de tránsito que él mismo está llamado a vigilar.
La comunidad ibaguereña ha expresado su total indignación, cuestionando la doble moral de quienes tienen la responsabilidad de velar por el cumplimiento de las normas viales. Los ciudadanos enfatizan que los agentes de tránsito son servidores públicos que deben proyectar un comportamiento ejemplar, convirtiendo esta actuación en un claro mensaje negativo para la seguridad vial del municipio.
Ante este escenario, se ha realizado un llamado urgente a las autoridades municipales para que se tomen las medidas correctivas necesarias contra el agente involucrado. Aunque hasta el momento se desconoce la identidad precisa del conductor, el clamor ciudadano exige que el gobierno local intervenga prontamente para sancionar este tipo de conductas que socavan la confianza institucional.
Finalmente, sectores de la sociedad civil instan a organismos de control, como la Procuraduría y la Personería, a iniciar una investigación formal. El objetivo es determinar si, además de la falta de tránsito, hubo una posible omisión o prevaricato por parte de este servidor público al poner en peligro la seguridad vial, sentando un precedente necesario para el resto de la fuerza pública.





