A pocos días de la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella, el expresidente Álvaro Uribe Vélez aseguró que aún no ha tomado una decisión sobre su asistencia al acto protocolario en Cali. Aunque agradeció la invitación y descartó diferencias políticas con el mandatario electo, afirmó que su situación personal y judicial lo obliga a evaluar cuidadosamente su presencia.
La incertidumbre rodea la posible asistencia del expresidente Álvaro Uribe Vélez a la ceremonia de posesión del presidente electo Abelardo De La Espriella, programada para el próximo 7 de agosto en la ciudad de Cali. A tres días del acto oficial, el exmandatario afirmó que continúa analizando si viajará a la capital del Valle del Cauca.
Uribe explicó que su decisión no obedece a diferencias políticas con el nuevo jefe de Estado, sino a las circunstancias personales y judiciales que actualmente enfrenta. Sus declaraciones buscan despejar las versiones que apuntaban a un supuesto distanciamiento entre el expresidente y el mandatario electo.
En declaraciones concedidas a medios nacionales, el líder del Centro Democrático manifestó que recibió la invitación para asistir a la ceremonia y agradeció el gesto del presidente electo, aunque dejó claro que todavía no ha definido si podrá acompañar el inicio del nuevo periodo presidencial.
«No tengo prevención política, mi situación personal y judicial no es fácil», expresó Uribe al referirse a las razones que hoy condicionan su decisión sobre asistir o no al evento que marcará el comienzo del gobierno de Abelardo De La Espriella.
En otra intervención radial, el expresidente insistió en que una eventual ausencia no debe interpretarse como un mensaje político. «Lo de Cali yo lo sustraigo de la política, porque no tengo ninguna prevención (…) ustedes saben que mi situación personal no es fácil», afirmó, reiterando que el análisis responde exclusivamente a circunstancias personales.
La eventual presencia de Uribe genera expectativa debido al papel que desempeñó el Centro Democrático durante la segunda vuelta presidencial, cuando respaldó la candidatura de De La Espriella. No obstante, en las últimas semanas también han surgido diferencias sobre el liderazgo de la derecha y la conformación de mayorías en el Congreso.
La ceremonia de posesión tendrá un carácter histórico al realizarse por primera vez en la ciudad de Cali, específicamente en la Arena USC Carlos Andrés Pérez Galindo de la Universidad Santiago de Cali, luego de que el Congreso aprobara trasladar temporalmente la sesión solemne desde Bogotá hacia la capital vallecaucana.
Mientras se acerca la fecha del cambio de mando, la asistencia del expresidente continúa sin confirmarse oficialmente. Por ahora, Uribe mantiene abierta la posibilidad de participar en la ceremonia, aunque insiste en que cualquier decisión dependerá de la evolución de su situación personal y judicial, descartando que exista un desacuerdo político con el presidente electo.

