La Misión de Observación Electoral alertó sobre el incremento de hechos de violencia política en el Tolima a medida que avanza la campaña electoral, tras la tercera sesión de la Comisión de Seguimiento Electoral, en la que también se definieron compromisos institucionales para fortalecer la seguridad, la transparencia y la confianza en los procesos electorales del departamento.
La violencia política comienza a posicionarse como una de las principales preocupaciones del proceso electoral en el Tolima. Así lo advirtió la Misión de Observación Electoral, MOE, tras la realización de la tercera reunión de la Comisión de Seguimiento Electoral departamental, un espacio en el que confluyen autoridades, organismos de control y entidades del orden regional para evaluar el desarrollo de la campaña y las condiciones de seguridad democrática.
Cristian Camilo Gutiérrez, coordinador de la MOE en el Tolima, explicó que uno de los avances más relevantes del encuentro fue la aprobación del protocolo para la prevención de la violencia política. De igual manera, señaló que durante la sesión se atendieron inquietudes planteadas por autoridades locales y delegados de comisiones de seguimiento electoral municipales, con el objetivo de anticipar riesgos y fortalecer la articulación institucional.
En el marco de la reunión también se definieron compromisos orientados a reforzar la presencia de las autoridades regionales en los cuarenta y siete comités electorales municipales del departamento. Esta medida busca brindar mayores garantías durante el proceso electoral, especialmente en las etapas de escrutinio, que históricamente han sido foco de tensiones y conflictos en varios municipios del Tolima.
Desde la MOE se destacó el anuncio de la Registraduría del Estado Civil sobre la ratificación de las comisiones municipales y de puesto, una decisión que, según el organismo observador, contribuirá a generar mayor tranquilidad y seguridad jurídica en los escrutinios. El objetivo es evitar que se repitan hechos graves como los ocurridos en Palocabildo, donde se presentó la incineración total de los votos, así como reducir las tensiones registradas en municipios como Planadas y Villahermosa en procesos anteriores.
No obstante, Gutiérrez advirtió que el panorama de seguridad electoral sigue siendo complejo. A medida que avanza la campaña, se ha evidenciado un incremento de hechos de violencia política en el departamento, lo que hace urgente la convocatoria de un Comité Departamental Ampliado, con la participación de alcaldes y candidatos al Congreso, cuya fecha aún está por definirse.
Entre los hechos reportados se encuentran amenazas directas contra candidatos, amedrentamientos a la población civil y dinámicas de control social en varios territorios. El coordinador de la MOE recordó la alerta temprana emitida por la Defensoría del Pueblo, en la que se advierte sobre procesos de carnetización en diferentes zonas del Tolima, una práctica que genera serias preocupaciones en materia de libertad política y participación ciudadana.
Gutiérrez también señaló que la presencia de grupos armados ilegales en el departamento ya ha sido confirmada por las autoridades, la Gobernación y la misma ciudadanía. Según las cifras recopiladas por la MOE, la mayor proporción de los hechos de violencia política afecta a hombres, quienes concentran más del setenta por ciento de los casos, aunque insistió en la necesidad de fortalecer de manera urgente las estrategias de prevención de violencia política contra las mujeres que participan en el proceso electoral.
Finalmente, el coordinador de la Misión de Observación Electoral expresó su preocupación por la falta de acceso a información clave. Denunció que la Registraduría del Estado Civil no ha entregado los reportes de inscripción de cédulas con corte al cierre del proceso y cuestionó la ausencia de controles frente a la publicidad política irregular en Ibagué, señalando la falta de operativos por parte de la administración municipal para hacer cumplir la normativa vigente.




