El presidente saliente ordenó a las guarniciones militares no preparar la ceremonia de posesión del mandatario electo y reiteró su rechazo a que el acto se realice en una instalación militar del Cauca.
A menos de dos semanas del cambio de Gobierno, el presidente Gustavo Petro emitió una instrucción dirigida a las Fuerzas Militares para impedir que cualquier guarnición del país adelante preparativos relacionados con la ceremonia de posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella. El pronunciamiento se produjo durante el acto de devolución de la espada de Simón Bolívar a la Casa Museo Quinta de Bolívar, donde el mandatario defendió el carácter civil de la investidura presidencial y cuestionó el escenario propuesto para el acto protocolario del próximo 7 de agosto.
Durante su intervención, Petro afirmó que mientras continúe ejerciendo la Presidencia de la República no autorizará que instalaciones militares sean acondicionadas para la posesión del nuevo jefe de Estado. El mandatario sostuvo que ninguna guarnición podrá disponer de infraestructura, mobiliario o logística para ese propósito, al considerar que las ceremonias de posesión de autoridades civiles no deben realizarse en establecimientos militares.
El jefe de Estado expresó además su desacuerdo con la propuesta de trasladar la ceremonia al departamento del Cauca, donde Abelardo de la Espriella ha planteado realizar el juramento constitucional en una guarnición militar como homenaje a la Fuerza Pública. Petro calificó esa posibilidad como una decisión inconveniente y manifestó que, en su criterio, representaría una afectación al simbolismo democrático que caracteriza la transmisión del mando presidencial.
En su discurso, el mandatario insistió en que el presidente de la República debe posesionarse ante el pueblo y el Congreso, y no ante las armas. Señaló que las Fuerzas Militares están subordinadas al poder civil y que el acto de investidura debe preservar ese principio constitucional. Asimismo, recordó que, hasta el último día de su mandato, conserva la condición de comandante supremo de las Fuerzas Militares y, por tanto, mantiene la facultad de impartir órdenes a las instituciones castrenses.
Petro también indicó que el presidente electo solo asumirá la autoridad sobre la Fuerza Pública una vez preste el juramento constitucional y entre oficialmente en ejercicio del cargo. En ese sentido, sostuvo que cualquier decisión relacionada con instalaciones militares deberá adoptarse después de la transmisión formal del mando y no antes de la culminación de su administración.
El debate sobre el lugar de la posesión presidencial continúa abierto. El Senado de la República aprobó una proposición que autoriza, de manera excepcional, el traslado de la sede del Congreso al departamento del Cauca para asistir a la ceremonia de investidura del presidente electo, conforme al requisito constitucional de que el juramento se realice ante el Congreso de la República.
No obstante, la iniciativa aún deberá ser analizada por la Cámara de Representantes, corporación que también deberá pronunciarse sobre la viabilidad del traslado. Paralelamente, cursa otra proposición presentada por la senadora Jennifer Pedraza, en la que se plantea que el acto podría efectuarse en el Cauca, pero en un escenario de carácter civil y no dentro de una guarnición militar.
La controversia refleja las diferencias existentes entre el Gobierno saliente y el presidente electo respecto al desarrollo del acto de posesión presidencial. Mientras continúan las discusiones institucionales sobre el lugar y las condiciones de la ceremonia, las autoridades deberán definir el mecanismo que garantice el cumplimiento de los requisitos constitucionales para la transmisión del mando el próximo 7 de agosto.

