El nombramiento del ibaguereño Didier Blanco como director de la Unidad Nacional de Protección (UNP) desató una fuerte controversia luego de que salieran a relucir antiguas publicaciones en redes sociales con ataques e insultos contra periodistas, medios de comunicación y sectores políticos. Líderes de opinión, exfuncionarios y congresistas cuestionaron si el nuevo funcionario ofrecerá garantías de imparcialidad a quienes hoy cuentan con esquemas de protección.
La designación del abogado, psicólogo y excandidato a la Alcaldía de Ibagué, Didier Blanco, como nuevo director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), abrió un intenso debate nacional sobre la imparcialidad que debe caracterizar a la entidad encargada de proteger a periodistas, líderes sociales, defensores de derechos humanos, dirigentes políticos y demás personas en condición de riesgo.
La controversia surgió luego de que periodistas y figuras públicas difundieran en redes sociales varias publicaciones realizadas por Blanco en su cuenta de X, en las que utilizó expresiones ofensivas contra medios de comunicación, periodistas y sectores de la izquierda colombiana. Los mensajes fueron ampliamente cuestionados tras conocerse oficialmente su nombramiento.
Uno de los pronunciamientos que generó mayor rechazo fue un mensaje publicado el 23 de marzo, en el que el hoy director de la UNP lanzó fuertes insultos contra el medio de comunicación La Silla Vacía y varias figuras públicas. A este se sumaron otros trinos con calificativos despectivos dirigidos a simpatizantes de la izquierda, lo que alimentó las críticas sobre su idoneidad para liderar una institución que debe actuar con neutralidad.
El periodista Daniel Coronell fue uno de los primeros en advertir sobre la situación al recordar que el autor de esas publicaciones ahora estará al frente de la entidad responsable de proteger a ciudadanos amenazados. Su pronunciamiento impulsó una ola de reacciones en distintos sectores políticos y periodísticos que pidieron evaluar las garantías que ofrecerá la nueva dirección de la UNP.
Las preocupaciones también fueron expresadas por el exministro de Justicia Jorge Iván Cuervo, quien manifestó inquietud por la seguridad de las personas que actualmente cuentan con esquemas de protección del Estado. El exfuncionario señaló que, tras leer los mensajes publicados por Blanco contra integrantes del anterior gobierno y sectores de izquierda, surgen interrogantes sobre la confianza que podrían tener los beneficiarios de la entidad.
En una línea similar se pronunció el exviceministro Rafael Nieto, quien aseguró desconocer personalmente a Didier Blanco, pero consideró desafortunado que una persona con ese historial de publicaciones llegue a dirigir la UNP. Según afirmó, quien ocupe ese cargo debe ofrecer garantías de protección a todos los ciudadanos sin distinción política, incluyendo periodistas, opositores y contradictores del Gobierno.
Pese a las críticas, el presidente electo Abelardo de la Espriella defendió la designación del nuevo director. A través de sus redes sociales destacó la trayectoria profesional de Blanco como abogado, psicólogo, emprendedor y poligrafista, resaltando además su experiencia en el sistema de protección y asegurando que su misión será recuperar la credibilidad de la entidad, fortalecer los protocolos de seguridad y combatir la corrupción.
El mandatario electo también afirmó que durante su administración no habrá privilegios ni discriminación en la asignación de esquemas de protección y reiteró que la UNP actuará bajo criterios técnicos. Entretanto, la polémica continúa creciendo en la opinión pública, donde diversos sectores consideran que el reto más importante para Didier Blanco será demostrar con sus actuaciones que garantizará la protección de todas las personas amenazadas, independientemente de su pensamiento político, actividad periodística o posición frente al Gobierno.

