La familia de una mujer que enfrenta una enfermedad de diagnóstico reservado denunció presuntos abusos durante un procedimiento adelantado por funcionarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y miembros de la Policía Metropolitana de Ibagué. Los allegados aseguran desconocer el paradero de los menores y exigen explicaciones de las autoridades.
Una fuerte polémica se registró en el barrio El País, ubicado en la comuna Siete de Ibagué, luego de que una familia denunciara presuntas irregularidades durante un operativo realizado por funcionarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y uniformados de la Policía Metropolitana, en el que fueron retirados tres menores de edad de una vivienda del sector.
De acuerdo con la versión entregada por los familiares, la situación se originó cuando acudieron ante las autoridades para solicitar una custodia temporal de los niños. Según indicaron, la decisión fue tomada debido a que la madre atraviesa una enfermedad de diagnóstico reservado que ha generado un fuerte impacto emocional y familiar.
Ferney, familiar de los menores, relató que inicialmente funcionarios del ICBF realizaron una visita acompañados por profesionales del área psicosocial para evaluar las condiciones de los niños. Sin embargo, aseguró que el ambiente se tornó tenso luego de que, presuntamente, se produjeran comentarios discriminatorios relacionados con su orientación sexual, situación que habría motivado una denuncia formal.
Los familiares manifestaron que horas después los funcionarios regresaron al inmueble acompañados por miembros de la Policía Metropolitana de Ibagué. Según su relato, el objetivo era retirar a los menores y practicarles exámenes médicos, procedimiento al que se opusieron al considerar que no existía autorización expresa de los padres para realizar dichas valoraciones.
La madre de los niños aseguró que durante el operativo se vivieron momentos de angustia dentro de la vivienda. Según su testimonio, tanto ella como otros integrantes de la familia fueron reducidos por los uniformados mientras los menores eran retirados en medio del llanto, la incertidumbre y la desesperación de sus allegados.
Además, la familia denunció que una adulta mayor que reside en la vivienda habría resultado afectada durante el procedimiento. Igualmente, señalaron que hasta ahora no han recibido información clara sobre el lugar donde permanecen los menores ni sobre las condiciones en las que se encuentran actualmente.
En medio de la controversia, la madre presentó públicamente resultados de exámenes toxicológicos que, según afirmó, demostrarían que no consume sustancias alucinógenas. La mujer rechazó además versiones y señalamientos que han circulado sobre su situación personal y familiar, asegurando que busca esclarecer lo ocurrido.
“Lo único que quiero es volver a ver a mis hijos. No saber dónde están ni cómo se encuentran es una tortura para mí”, expresó entre lágrimas durante una transmisión en vivo realizada desde su vivienda. Hasta el momento, ni el ICBF ni la Policía Metropolitana de Ibagué han emitido un pronunciamiento oficial frente a las denuncias. Mientras tanto, el caso continúa generando reacciones entre ciudadanos y usuarios de redes sociales que solicitan transparencia, garantías procesales y protección integral de los derechos de los menores y sus familias.









