Aprendices mantienen manifestación indefinida en la sede de Picaleña, en Ibagué, denunciando retrasos en apoyos económicos y graves fallas en infraestructura y equipos de formación.
Una manifestación pacífica adelantan estudiantes del SENA en la sede de Picaleña, en Ibagué, donde desde tempranas horas decidieron suspender actividades académicas y bloquear el ingreso principal como medida de presión ante múltiples incumplimientos.
Los aprendices instalaron pancartas y atravesaron una bandera de Colombia en la entrada del centro de formación, visibilizando sus exigencias relacionadas principalmente con el pago de apoyos económicos y las condiciones en las que reciben su formación técnica.
Uno de los principales reclamos está relacionado con los retrasos en el pago de los apoyos conocidos como FID, que según denuncian los estudiantes, presentan mora de al menos tres meses. “Desde febrero no nos cumplen. Son recursos que ya están y no hay excusas para que no se cancelen”, expresó uno de los voceros.
Además de las dificultades económicas, los manifestantes aseguran que enfrentan constantes problemas administrativos que les han impedido acceder oportunamente a estos beneficios. Algunos incluso afirman que quedaron bloqueados en el sistema y, cuando se resolvió la situación, ya no pudieron aplicar a las ayudas.
En paralelo, los estudiantes denunciaron graves falencias en la infraestructura del centro. Señalan deterioro en equipos, filtraciones en las instalaciones y espacios en condiciones inadecuadas, donde, según afirman, “se llueve más adentro que afuera”.
También reportan fallas en herramientas esenciales para su aprendizaje, especialmente en programas técnicos como soldadura, así como deficiencias en equipos de cómputo, servicio de internet y el funcionamiento del correo institucional.
Los aprendices reiteraron que la protesta se mantendrá de manera indefinida hasta obtener respuestas claras por parte de las directivas. Aunque manifestaron estar abiertos al diálogo, insistieron en que requieren soluciones concretas y no más promesas.
Por ahora, las actividades académicas permanecen suspendidas en la sede, mientras los estudiantes esperan la intervención de las autoridades competentes que permita destrabar el conflicto y restablecer las condiciones adecuadas para su formación.









