Empresarios del sector turístico advirtieron que la reducción de la capacidad en los vuelos entre Ibagué y Bogotá limita la llegada de visitantes, afecta la competitividad de la ciudad y pone en riesgo el crecimiento económico impulsado por eventos deportivos, culturales y gastronómicos.
La disminución en la capacidad de los vuelos comerciales entre Ibagué y Bogotá encendió las alarmas del sector turístico del Tolima, que considera esta decisión como un obstáculo para el crecimiento que ha venido registrando la capital tolimense. Empresarios y gremios advirtieron que la reducción del número de sillas disponibles podría afectar la llegada de visitantes y frenar el dinamismo económico generado por el turismo.
La preocupación surgió luego de que las aerolíneas Avianca, Clic y LATAM comenzaran a operar esta ruta con aeronaves de menor capacidad. La modificación redujo significativamente el número de pasajeros que pueden movilizarse diariamente entre ambas ciudades, complicando el acceso aéreo para quienes requieren viajar con rapidez hacia Ibagué.
Uno de los cambios que más inquietud ha generado corresponde a Avianca, que sustituyó el Airbus A319, con capacidad cercana a los 150 pasajeros, por un ATR 72, aeronave que ofrece menos de 80 asientos. Esta decisión representa una disminución considerable en la oferta de cupos para una ruta considerada estratégica para el desarrollo regional.
El presidente de Acodrés Tolima, Edison Puentes, manifestó que la reducción de la oferta aérea llega en un momento clave para la ciudad, cuando diferentes sectores trabajan de manera articulada para consolidar a Ibagué como un destino competitivo en turismo, gastronomía, deporte y cultura.
El dirigente explicó que el esfuerzo conjunto entre empresarios, la Alcaldía y la Gobernación ha permitido atraer un mayor número de visitantes mediante la organización de eventos y el fortalecimiento de la oferta turística. Sin embargo, aseguró que muchos viajeros encuentran dificultades para conseguir tiquetes debido a la limitada disponibilidad de sillas.
Puentes indicó que esta situación repercute especialmente en deportistas, delegaciones, empresarios y turistas nacionales e internacionales que requieren desplazamientos ágiles y que, por razones de tiempo o logística, no consideran viable viajar por carretera. La escasa oferta aérea, afirmó, termina desmotivando la llegada de potenciales visitantes.
El impacto también se refleja en distintos sectores de la economía local. Hoteles, restaurantes, operadores turísticos, comercios y demás prestadores de servicios dependen en buena medida del flujo constante de viajeros, quienes generan consumo e impulsan la actividad económica de la ciudad durante la realización de eventos de carácter regional y nacional.
Ante este panorama, Acodrés Tolima solicitó a las aerolíneas revisar la reducción en la capacidad de los vuelos y restablecer una oferta acorde con la creciente demanda. El gremio considera que fortalecer la conectividad aérea será determinante para mantener el posicionamiento de Ibagué como destino turístico y garantizar que el crecimiento económico de la región no se vea afectado por las limitaciones en el transporte aéreo.

