Un incendio en el conjunto Ocobos II dio a conocer nuevas fallas de seguridad del proyecto. Según denunció un habitante, los extintores estaban vencidos y la red contra incendios que, asegura, debía ser entregada el pasado 29 de julio aún no estaría habilitada, por lo que los vecinos tuvieron que reaccionar con sus propios medios para evitar que las llamas se propagaran.
Un incendio registrado este domingo 9 de agosto se presentó en una zona ubicada detrás del conjunto Hábitat Ocobos II, cerca del área de BBQ y de un sector donde todavía estarían pendientes obras del proyecto. De acuerdo con el testimonio entregado por un residente, el fuego comenzó en una zona de pasto que había sido cortado días antes, pero cuyos residuos no habrían sido retirados.
El material vegetal se habría secado con el paso de los días y, según la hipótesis planteada por el denunciante, algún elemento como un vidrio pudo haber generado la ignición. Esta versión aún no ha sido establecida como causa oficial del incendio.
Lo que sí ocurrió, según los residentes, es que las llamas comenzaron a extenderse rápidamente. El fuego habría alcanzado una extensión cercana a los 10 metros, pero pudo ser controlado gracias a la reacción de varios habitantes que salieron a atender la emergencia antes de que alcanzara otras zonas.
Uno de los principales cuestionamientos de la comunidad está relacionado con los mecanismos disponibles para responder ante una emergencia de este tipo. El denunciante aseguró que, al intentar utilizar los extintores del conjunto, encontraron que estos se encontraban vencidos o sin carga, situación que habría limitado la capacidad de reacción inicial.
Ante la falta de un sistema contra incendios que, según el residente, todavía no había sido entregado, los vecinos tuvieron que recurrir al agua de la piscina para intentar controlar las llamas. La situación obligó a los habitantes a improvisar mecanismos de emergencia mientras el fuego avanzaba.
Según el testimonio, la red contra incendios tenía como fecha de entrega el 29 de julio, compromiso que, aseguró, no se había cumplido al momento del incendio. El residente también manifestó desconocer si el sistema ya cuenta con la respectiva certificación y si se encuentra completamente operativo.
A esto se suma otra denuncia: el habitante afirma que en el sector donde ocurrió el incendio no existirían tuberías o ductos destinados a conectar mangueras contra incendios. De confirmarse, esta situación representaría una preocupación adicional para los residentes frente a la capacidad de respuesta del conjunto ante una emergencia de mayor magnitud.
La comunidad considera que el incendio pudo haber tenido consecuencias mucho más graves si se hubiera presentado en un momento con menor presencia de personas. «Hoy fue una pequeña demostración», señaló el denunciante, quien advirtió que una emergencia similar podría resultar más difícil de controlar si ocurre cuando el conjunto esté menos concurrido.
El hecho también vuelve a poner sobre la mesa los reclamos que los habitantes de Hábitat Ocobos II ya habían presentado públicamente. El pasado 2 de julio, residentes realizaron un plantón y posteriormente participaron en una mesa de diálogo con representantes de Hábitat de los Andes, en la que expusieron diferentes dificultades relacionadas con las condiciones y el mantenimiento del conjunto.
En aquella reunión se abordaron, entre otros asuntos, el mantenimiento de las zonas verdes, la piscina y zona BBQ, el sistema eléctrico, la iluminación y la señalización de las rutas de evacuación. La constructora asumió compromisos frente a varias de estas situaciones, de acuerdo con el acta de la reunión reportada públicamente.
Por eso, el incendio registrado este domingo no solo representa una emergencia puntual, sino que reactiva las preocupaciones de los residentes sobre las condiciones de seguridad del conjunto y el cumplimiento de los compromisos previamente adquiridos.
Ahora la comunidad espera respuestas concretas sobre el estado de la red contra incendios, la vigencia de los extintores y las condiciones de las zonas comunes. También busca establecer si los sistemas de prevención y atención de emergencias se encuentran actualmente habilitados para responder ante un evento de mayor magnitud.





