La Alcaldía activó protocolos de verificación en el conjunto Nuevo Milenio y el edificio Altos de Santa Sofía, donde colapsó un muro. Como medida preventiva, también fueron suspendidas temporalmente las clases presenciales mientras se revisan las instituciones educativas.
El sismo de magnitud 5,6 registrado hacia las 4:13 de la madrugada de este martes 3 de noviembre generó preocupación en Ibagué y llevó a la Administración Municipal a activar los protocolos de atención de emergencias. Tras el movimiento telúrico, la Dirección de Gestión del Riesgo recibió dos reportes relacionados con posibles afectaciones en edificaciones de la capital tolimense.
Uno de los puntos que comenzó a ser inspeccionado corresponde al conjunto residencial Nuevo Milenio, ubicado sobre la calle 60. El segundo reporte se presentó en el edificio Altos de Santa Sofía, localizado en la carrera Sexta con calle 36, donde se registró el colapso de un muro que motivó la intervención de los equipos técnicos.
Según la información entregada por la Alcaldía, el edificio Altos de Santa Sofía cuenta con 48 unidades de vivienda y ya había presentado afectaciones durante el sismo ocurrido el pasado 10 de agosto. En aquella oportunidad, profesionales de la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo habían identificado la necesidad de adelantar intervenciones en la estructura.
Humberto Leal, secretario de Ambiente y Gestión del Riesgo, confirmó que se inició la atención de los dos puntos reportados y recordó que los propietarios deben realizar las reparaciones necesarias. El funcionario señaló que algunas de estas situaciones ya habían sido identificadas por los equipos técnicos durante revisiones anteriores.
Como medida preventiva frente a posibles daños estructurales, la alcaldesa Johana Aranda determinó suspender temporalmente las clases presenciales en las instituciones educativas de la ciudad. La decisión busca permitir que se adelanten las evaluaciones correspondientes y establecer si existen condiciones de riesgo para estudiantes, docentes y personal administrativo.
De manera paralela, la Administración Municipal anunció que también se realizarán inspecciones en las edificaciones donde funcionan sus dependencias. Estas verificaciones permitirán identificar eventuales afectaciones ocasionadas por el movimiento telúrico y determinar si es necesario adoptar medidas adicionales para proteger a funcionarios y ciudadanos.
La Alcaldía reiteró que los organismos de respuesta permanecen atentos a nuevos reportes y pidió a la comunidad informar oportunamente sobre daños o situaciones que puedan representar peligro. La evaluación de las estructuras será fundamental para establecer las condiciones de seguridad y definir las acciones que deban ejecutarse en cada inmueble.
Finalmente, las autoridades recordaron que quienes necesiten reportar una emergencia pueden comunicarse con la línea 119 del Cuerpo Oficial de Bomberos o con el 123 de la Policía Nacional. La Administración Municipal mantiene el seguimiento de los dos casos identificados y de las revisiones preventivas previstas tras el sismo.




