Cerca de 300 familias protestaron frente a la Alcaldía de Ibagué y pidieron conocer qué alternativa tendrán antes del 5 de octubre, fecha anunciada para el desalojo del asentamiento. Los habitantes aseguran que allí permanecen menores, adultos mayores, mujeres embarazadas, personas con discapacidad y población desplazada.
Con pancartas, consignas y llamados a la administración municipal, habitantes de Villa Resistencia llegaron este viernes a las afueras de la Alcaldía de Ibagué para expresar su preocupación ante el desalojo anunciado para el próximo 5 de octubre. Los residentes aseguran que cerca de 270 a 300 familias permanecen actualmente en el asentamiento y que todavía no conocen una alternativa habitacional concreta.
Durante la jornada de protesta, los voceros de la comunidad solicitaron ser escuchados por funcionarios de la administración municipal y pidieron que antes de cualquier procedimiento se establezca una ruta que permita atender las condiciones particulares de las familias. Según los manifestantes, varias personas no cuentan con empleo estable ni con recursos suficientes para trasladarse a otro lugar.
Freddy Marín Monge, uno de los representantes de los residentes, afirmó que hasta el momento no existe una solución definida para quienes podrían quedar sin vivienda después del procedimiento. “Nos van a desalojar, pero a la fecha no hay nada concreto”, manifestó durante la concentración, al reclamar respuestas frente al futuro de las familias que permanecen en Villa Resistencia.
Los habitantes plantearon además la posibilidad de acceder a un terreno mediante algún mecanismo que permita encontrar una solución colectiva a la situación. Nora, otra de las manifestantes, hizo un llamado a la alcaldesa de Ibagué para que antes de la fecha establecida se genere un espacio de diálogo y se conozcan alternativas que puedan ser evaluadas por las familias.
Uno de los principales argumentos expuestos durante la protesta está relacionado con la composición de la población que permanece en el asentamiento. Los voceros aseguran que allí viven niños, adultos mayores, mujeres cabeza de hogar, mujeres embarazadas, personas con discapacidad y ciudadanos que llegaron a la ciudad en condición de desplazamiento, circunstancias que, según la comunidad, deben ser consideradas antes de cualquier intervención.
Diana Milena Robayo, otra de las voceras, explicó que numerosas familias llegaron a Villa Resistencia durante el contexto de la pandemia y desde entonces han permanecido en el lugar. La representante pidió que estas circunstancias sean tenidas en cuenta por las autoridades y que se analice la situación particular de quienes podrían resultar afectados por el procedimiento.
La comunidad sostiene que su principal solicitud no consiste únicamente en aplazar el desalojo, sino en conocer previamente cuál será la alternativa para las familias. Por esa razón, los manifestantes reiteraron la necesidad de establecer una mesa de diálogo con la administración municipal que permita revisar las condiciones sociales, económicas y familiares de quienes permanecen en el asentamiento.
Mientras continúa la expectativa frente al procedimiento anunciado para el 5 de octubre, los residentes de Villa Resistencia permanecen a la espera de una respuesta oficial de la Alcaldía de Ibagué. La comunidad insiste en que cualquier actuación debe contemplar las condiciones de vulnerabilidad señaladas por sus voceros y reclama una alternativa que permita garantizar condiciones de vivienda digna para las familias involucradas.

