Productores de municipios como El Espinal, Saldaña, Purificación y Prado anunciaron movilizaciones ante la caída del precio del arroz y lo que consideran falta de medidas eficaces por parte del Gobierno Nacional.
El sector arrocero del Tolima confirmó que se sumará al paro nacional convocado para el próximo 2 de marzo, en una jornada que busca visibilizar la difícil situación económica que enfrentan los cultivadores del grano en distintas zonas del departamento y del país. La decisión se tomó en medio de un ambiente de creciente inconformidad por la reducción sostenida en el precio pagado por la carga de arroz.
Los productores aseguran que la disminución en el valor comercial del grano está generando un impacto directo en sus ingresos, obligando a muchos agricultores a vender por debajo de los costos de producción, lo que incrementa el riesgo de endeudamiento y pone en jaque la sostenibilidad financiera de cientos de familias que dependen exclusivamente de esta actividad agrícola.
En municipios estratégicos para la producción arrocera como El Espinal, Saldaña, Purificación y Prado, se reportan afectaciones económicas significativas tras una nueva rebaja en el precio de compra, situación que ha generado preocupación no solo en los cultivadores, sino también en comerciantes y trabajadores vinculados a la cadena productiva.
De acuerdo con voceros del sector, el panorama se agrava por el ingreso de arroz importado y el contrabando, factores que estarían generando un sobreabastecimiento en el mercado nacional y presionando aún más los precios a la baja, reduciendo la rentabilidad del cultivo en el Tolima y afectando la competitividad del productor local.
Los arroceros consideran que las medidas adoptadas hasta ahora por el Gobierno Nacional han sido insuficientes para enfrentar la crisis estructural del sector, razón por la cual insisten en la necesidad de implementar acciones urgentes que permitan estabilizar el precio del grano y garantizar condiciones justas de comercialización.
El paro del 2 de marzo busca convertirse en un llamado de atención contundente para las autoridades, con el fin de que se adopten políticas públicas que protejan la producción nacional y eviten la quiebra de pequeños y medianos agricultores que sostienen buena parte de la economía rural en el departamento.
Además del impacto económico, los productores advierten que la crisis podría generar consecuencias sociales en las zonas rurales, donde el arroz representa una de las principales fuentes de empleo y dinamización comercial, por lo que temen un aumento en la informalidad y la migración hacia otros sectores productivos.
Con esta jornada de movilización, el sector arrocero del Tolima espera abrir un espacio de diálogo que permita construir soluciones de fondo, defender la producción nacional y garantizar la permanencia de una actividad que históricamente ha sido motor de desarrollo y sustento para miles de familias en la región.





