Conformada por 11 mujeres y tres hombres, la asociación reúne producción agrícola, elaboración artesanal de alimentos y comercialización local. Su experiencia, conocida por la Unidad Solidaria, evidencia tanto el potencial del trabajo colectivo como los retos para ampliar sus mercados.
En Cajamarca, Tolima, la asociación ASOMONITA se ha consolidado como una experiencia de trabajo colectivo que busca fortalecer la economía campesina y generar oportunidades para las familias rurales. Integrada por 11 mujeres y tres hombres, la organización desarrolla desde 2015 una iniciativa basada en la asociatividad, la cooperación y la transformación de productos agrícolas, cuyo proceso fue conocido por la Unidad Solidaria en el marco de la estrategia Territorios Solidarios.
La historia de esta organización tiene sus raíces en la vereda San Lorenzo Alto, aunque actualmente sus integrantes están distribuidos en sectores como Recreo Alto, Tungos y Cajamarquita, además de la zona urbana del municipio. Desde sus fincas cultivan café, banano, plátano, guineo, tomate, mora, fresa, maracuyá y gulupa, productos que comercializan o utilizan como materia prima para elaborar alimentos con valor agregado.
Uno de los principales componentes de ASOMONITA es la transformación artesanal de alimentos, especialmente lácteos, quesos, yogures y tortas de distintos sabores. Su oferta incluye preparaciones de naranja, queso, banano, piña, auyama y ron con pasas, además de yogures de mora, fresa, melocotón, guanábana, café, kiwi, gulupa y maracuyá, con los que buscan aprovechar la producción local y diversificar sus ingresos.
La asociación también incorpora productos derivados de la arracacha y otras preparaciones elaboradas a partir de las cosechas de sus integrantes. Buena parte de estos procesos se realiza manualmente, utilizando espacios de trabajo en las fincas, un restaurante y su punto de comercialización en el parque principal de Cajamarca, una dinámica que les permite mantener una oferta variada, aunque limita su capacidad de producción a mayor escala.
Entre los principales desafíos se encuentran la falta de maquinaria industrial y la ausencia del registro sanitario del Invima para los productos que lo requieren. Estas condiciones han dificultado la expansión hacia otros municipios y el establecimiento de acuerdos comerciales con grandes superficies, por lo que avanzar en infraestructura, formalización sanitaria y fortalecimiento técnico representa un paso importante para ampliar sus oportunidades de mercado.
A pesar de estas limitaciones, sus integrantes destacan el valor de permanecer unidos para desarrollar una actividad económica que antes realizaban de manera individual. Los ingresos obtenidos mediante la comercialización se distribuyen entre los asociados, contribuyendo al sostenimiento de sus hogares y al fortalecimiento de una iniciativa que busca generar trabajo, aprovechar los recursos del territorio y mantener la producción campesina como fuente de ingresos.
El aporte de ASOMONITA también se extiende a otros emprendimientos locales, pues su punto de venta sirve como espacio para comercializar productos de asociaciones y productores aliados. Entre ellos se encuentran vinos, bizcochos y alimentos derivados de la arracacha, una articulación que favorece la circulación de productos regionales y ayuda a construir redes de colaboración entre iniciativas de economía solidaria en Cajamarca.
Durante su recorrido por los Territorios Solidarios, la Unidad Solidaria conoció esta experiencia como ejemplo de articulación entre producción agrícola, transformación artesanal y comercialización comunitaria. Quienes deseen conocer su oferta pueden visitar el punto físico ubicado en el parque principal de Cajamarca, apoyar el consumo local y comunicarse al 311 527 7886 o escribir al correo lacteoslamonita@gmail.com para consultar productos y pedidos.


