La iniciativa se consolida como una vitrina comercial para productores, asociaciones y emprendimientos rurales del Tolima, facilitando la venta directa, eliminando intermediarios y promoviendo la transformación y el valor agregado de los productos campesinos.
En el marco de la estrategia Unidad Solidaria en el Territorio, la Casa Campesina de Ibagué se consolida como un espacio destinado a conectar de manera directa a los productores rurales con los consumidores. La iniciativa reúne productos agrícolas, cafeteros y transformados, generando alternativas de comercialización que buscan mejorar los ingresos de las familias campesinas.
El proyecto responde a una de las principales dificultades que enfrenta el sector rural: la comercialización de sus productos en condiciones que permitan obtener precios justos. En este escenario, campesinos, asociaciones y emprendimientos pueden ofrecer directamente sus mercancías, establecer sus propios precios y acercar al consumidor a los procesos productivos que se desarrollan en diferentes zonas del Tolima.
Arley González, funcionario de la UMATA de la Alcaldía de Ibagué, explicó que la iniciativa surgió como respuesta a las necesidades expresadas por los productores para encontrar nuevos espacios de comercialización. La propuesta busca fortalecer los circuitos cortos y reducir la dependencia de intermediarios, permitiendo que una mayor parte del valor generado por la actividad productiva permanezca en manos de quienes trabajan el campo.
La Casa Campesina comenzó a funcionar el 8 de septiembre de 2025, luego de una iniciativa impulsada inicialmente por el entonces secretario Cristian David Ávila. El espacio inició con aproximadamente 15 marcas de café y actualmente reúne cerca de 45 marcas, además de productos provenientes de distintas zonas rurales, lo que ha permitido ampliar progresivamente la oferta disponible para los consumidores.
El café ocupa un lugar destacado dentro de la vitrina comercial, teniendo en cuenta la tradición cafetera de Ibagué y del Tolima. Sin embargo, la oferta también incluye plátano, aguacate, cebolla, mieles, panela, chocolates y otros alimentos transformados, reflejando la diversidad de productos que generan las familias campesinas y las organizaciones rurales del departamento.
Uno de los objetivos de la iniciativa es incentivar la transformación de las materias primas para generar valor agregado. La propuesta busca que los productores puedan avanzar más allá de la venta de productos en estado primario, fortaleciendo aspectos como la transformación, presentación y comercialización, con el propósito de ampliar sus posibilidades de acceso a nuevos mercados.
La Casa Campesina también brinda acompañamiento en aspectos relacionados con la presentación de los productos, entre ellos el etiquetado y la rotulación. Además, el espacio cuenta con la participación de aproximadamente ocho asociaciones, varias de ellas dedicadas a procesos de transformación, especialmente en productos como el chocolate, fortaleciendo la asociatividad y el trabajo colectivo.
Uno de los resultados que evidencia las posibilidades comerciales de este escenario está relacionado con un joven productor que recientemente avanzó en contactos con compradores de Irak y actualmente sostiene conversaciones sobre un eventual proceso de exportación. La Casa Campesina no cobra intermediación por las ventas, por lo que cada productor establece el precio de sus productos y recibe directamente el valor pagado por los consumidores, consolidando una conexión entre el campo y la ciudad.

