Líderes comunales, ediles y habitantes del Cañón del Combeima elevaron un derecho de petición a las autoridades municipales, policiales y militares para solicitar un consejo extraordinario de seguridad ante el incremento de hurtos, intimidaciones y hechos delictivos que mantienen en alerta a las familias de varios corregimientos rurales de Ibagué.
La preocupación por el deterioro de la seguridad en el Cañón del Combeima llevó a líderes comunitarios, presidentes de juntas de acción comunal y representantes de distintos sectores rurales a solicitar la intervención inmediata de las autoridades locales, departamentales y nacionales para frenar la ola delincuencial que afecta a la región.
A través de un derecho de petición radicado ante la Administración Municipal y otras entidades competentes, la comunidad pidió la realización de un consejo extraordinario de seguridad programado para el próximo 3 de julio en el corregimiento de Villa Restrepo, con el propósito de analizar la situación y adoptar medidas concretas que permitan recuperar la tranquilidad de los habitantes.
De acuerdo con la denuncia ciudadana, en los últimos meses se han registrado hechos que han generado temor e incertidumbre entre las familias del sector. Los delincuentes estarían ingresando a viviendas rurales para cometer hurtos y apropiarse de objetos de valor, dinero en efectivo y herramientas de trabajo.
Los habitantes también denuncian que algunos de estos hechos han estado acompañados de amenazas e intimidaciones. Según los reportes conocidos por los líderes comunales, varias víctimas habrían sido amordazadas dentro de sus propias viviendas mientras los delincuentes ejecutaban los robos, aumentando la sensación de vulnerabilidad en la zona.
Otro de los fenómenos que preocupa a la comunidad es el hurto recurrente de cosechas de café, una actividad que representa una de las principales fuentes de sustento para numerosas familias campesinas del Cañón del Combeima. Los afectados advierten que estas pérdidas impactan directamente la economía local y el bienestar de los productores.
Luis Albeiro Mora, coordinador del Frente de Seguridad del sector, manifestó que la situación requiere una respuesta institucional contundente. Según indicó, la presunta banda responsable de los hechos estaría integrada por aproximadamente seis personas que operarían en diferentes puntos de la zona rural aprovechando las dificultades geográficas del territorio.
En el documento radicado, los líderes solicitaron la presencia de la alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, así como de representantes de la Policía Metropolitana, el Ejército Nacional, secretarios de despacho, organismos de control y miembros del Concejo Municipal, con el fin de construir una estrategia integral que permita enfrentar la problemática.
La comunidad reiteró que el Cañón del Combeima no solo es uno de los principales corredores ambientales y turísticos del Tolima, sino también una región productiva de gran importancia para la economía local. Por ello, esperan que las autoridades atiendan su llamado y adopten acciones urgentes para garantizar la seguridad, proteger a los habitantes y preservar el desarrollo económico y turístico de este emblemático territorio rural.




