La presidenta de la Federación Nacional de Departamentos lideró un minuto de silencio y pidió acciones contundentes frente a la violencia en el país.
En un emotivo acto cargado de simbolismo y liderazgo, la presidenta de la Federación Nacional de Departamentos y gobernadora del Meta, Rafaela Cortés Zambrano, encabezó un homenaje a las víctimas de los atentados registrados durante el fin de semana en diferentes regiones del país, en medio del encuentro “Las Regiones Proponen – Región Sur” realizado en Ibagué, donde se congregaron autoridades y representantes de diversos sectores para analizar los retos del territorio.
Durante su intervención, la mandataria pidió a los asistentes ponerse de pie y guardar un minuto de silencio en memoria de quienes perdieron la vida y de las personas que hoy sufren las consecuencias de la violencia, un gesto que unió a gobernadores, alcaldes, congresistas, miembros de la Fuerza Pública, empresarios y líderes sociales en un momento de reflexión colectiva frente a la situación de orden público que atraviesa Colombia.
El acto no solo representó una muestra de respeto hacia las víctimas, sino que también marcó el tono de un mensaje firme sobre la necesidad de no permanecer indiferentes ante los hechos de violencia que han sacudido al país, enviando una señal clara sobre la urgencia de fortalecer las acciones institucionales para proteger a la población y garantizar condiciones de seguridad en los territorios.
En el desarrollo de su intervención, Cortés Zambrano advirtió que los recientes ataques en regiones como el Valle del Cauca y el Cauca no pueden ser considerados hechos aislados, sino que responden a una problemática estructural que combina el accionar de grupos armados, el control territorial y economías ilegales como el narcotráfico y la minería ilegal, factores que continúan afectando la estabilidad de amplias zonas del país.
La presidenta de la Federación insistió en que la seguridad debe ser entendida como un eje fundamental para el desarrollo, al señalar que no se trata únicamente de un asunto de orden público, sino de un componente clave para la inversión, la generación de empleo y el bienestar de las comunidades, por lo que se requiere una respuesta integral que articule esfuerzos entre el Gobierno Nacional y las entidades territoriales.
En ese contexto, anunció la convocatoria a un Consejo Directivo extraordinario de la Federación Nacional de Departamentos, con el objetivo de analizar la situación actual de seguridad y construir una posición conjunta entre los gobernadores, en un momento que calificó como decisivo para el país y que exige unidad institucional frente a los desafíos que plantea la violencia.
La mandataria también hizo un llamado a respaldar de manera decidida a la Fuerza Pública, destacando el papel que cumple en la defensa de la vida y la integridad de los ciudadanos, especialmente en medio de un escenario en el que se han registrado ataques directos contra sus integrantes, lo que refuerza la necesidad de fortalecer su capacidad operativa y presencia en los territorios.
Finalmente, el minuto de silencio fue interpretado por los asistentes no solo como un acto simbólico, sino como el inicio de una postura política clara orientada a la defensa de la vida, la seguridad y la estabilidad del país, en una jornada que dejó como mensaje central la importancia de trabajar de manera conjunta para enfrentar la violencia y avanzar hacia condiciones reales de paz y desarrollo en Colombia.




