Wanda León, la joven promesa del motociclismo colombiano, sufrió un grave accidente en 2019. Siete años después, su familia impulsa una campaña para reunir recursos y acceder a un tratamiento especializado que podría mejorar su condición neurológica.
Wanda León nació en el Tolima y, desde los ocho años, encontró en el motociclismo no solo un pasatiempo, sino una pasión que la llevó a competir y destacarse en diferentes escenarios del país. Participó en competencias locales en municipios como Espinal y Lérida y, con el paso de los años, su talento y disciplina la impulsaron a escenarios nacionales, incluyendo el Autódromo de Tocancipá y eventos en ciudades como Medellín y Zarzal. Su sueño era convertirse en motociclista profesional y representar a Colombia a nivel internacional.
Ese sueño empezó a tomar forma en 2019, cuando obtuvo la oportunidad de competir en el campeonato internacional Italika Women’s Cup, en México, un evento exclusivo para mujeres motociclistas. Allí viajó en dos ocasiones durante ese año, consolidando uno de los mayores logros de su carrera.
Sin embargo, en mayo de 2019, durante una jornada de entrenamiento en la segunda válida, Wanda sufrió una grave caída que cambió su historia por completo. El accidente le provocó un trauma craneoencefálico severo. “Estuvo casi dos meses en la UCI en Monterrey, con un diagnóstico de estado vegetativo”, relató su madre, Carol Viviana Suárez.
Tras permanecer hospitalizada en México, Wanda fue trasladada a Colombia en un vuelo humanitario de la Fuerza Aérea Colombiana, donde inició un largo y complejo proceso de recuperación. Desde entonces, su condición es delicada, no camina, no habla y permanece en estado de postración.
A pesar de los pronósticos iniciales, la familia asegura que ha habido avances en su evolución, sostenidos por años de esfuerzo, fe y acompañamiento constante. Wanda reacciona al diálogo y realiza movimientos breves, pero seguros, con sus manos.
“Ha sido una montaña rusa de emociones, pero aquí seguimos, buscando que Wanda tenga una mejor calidad de vida y pueda alcanzar mayor independencia”, afirmó Suárez.
En medio de este proceso, su madre adoptó la frase “guerrera de la vida”, que hoy identifica su historia. Actualmente, surgió una nueva esperanza cuando Wanda fue seleccionada para acceder a un tratamiento especializado en Monterrey, México, conocido como protocolo Cytotron, una tecnología que, según explicó su madre, funciona de manera similar a una resonancia magnética y busca estimular la regeneración neuronal.
“Fue aceptada para el mes de agosto, pero necesitamos reunir aproximadamente 200 millones de pesos para poder viajar y realizar el tratamiento”, indicó.
Para lograrlo, han iniciado una campaña solidaria de recolección de fondos. Las personas que deseen apoyar pueden hacerlo a través de una cuenta Nequi a nombre de Wanda León (número: 310 213 1958), o mediante transferencia usando ese mismo número como llave. También se organizan actividades como rifas, con el respaldo de la Liga de Motociclismo del Tolima y colectivos como Pistón Racing.
Toda la información sobre las iniciativas y avances se encuentra en su página de Facebook “Guerrera de la vida – Wanda León 22”, donde la familia documenta el proceso e invita a compartir la historia para ampliar su alcance. Asimismo, han dispuesto el número 320 896 9327 para quienes deseen comunicarse directamente y brindar apoyo.
El caso de Wanda ha dejado huella en el Tolima. Su madre agradece el respaldo recibido y mantiene firme su propósito: “Queremos que ella pueda ser más independiente y tener una mejor calidad de vida”.





