Paula Andrea Tafur, estudiante de Comunicación Social de la Universidad del Tolima, y Carlos Mauricio Molina recuperaron su libertad tras ser detenidos durante las manifestaciones del 14 de octubre. Sin embargo, ambos continúan vinculados a una investigación, mientras la defensa anunció que solicitará la preclusión de los procesos y denunciará presuntas irregularidades en los procedimientos policiales.
Paula Andrea Tafur, estudiante de Comunicación Social de la Universidad del Tolima, y Carlos Mauricio Molina quedaron en libertad luego de ser detenidos durante las manifestaciones sociales del miércoles 14 de octubre en el centro de Ibagué. La decisión fue confirmada por Lady Julieth Torres, abogada de Tafur, quien aclaró que, aunque ambos recuperaron su libertad, los procedimientos judiciales continúan abiertos y deberán avanzar conforme a las determinaciones de las autoridades competentes.
La representante legal explicó que la libertad de los dos ciudadanos no significa que la investigación haya terminado, pues ambos siguen vinculados a las actuaciones relacionadas con los hechos registrados durante la jornada de protesta. Ante este escenario, la defensa anunció que solicitará la preclusión de los procesos, con el propósito de que se evalúen los elementos disponibles y se determine si existen fundamentos jurídicos para continuar con las actuaciones.
En el caso de Paula Tafur, la abogada sostuvo que la estudiante se encontraba realizando labores de trabajo durante las movilizaciones cuando fue detenida por integrantes de la Policía Nacional. Según la versión entregada por la defensa, las circunstancias de su captura serán objeto de revisión, debido a las presuntas irregularidades que, consideran, pudieron presentarse durante el procedimiento realizado en medio de las manifestaciones.
Torres anunció que emprenderá acciones legales y pondrá los hechos en conocimiento de las autoridades correspondientes para que se examinen las condiciones en las que se produjo la detención. La defensa busca que se establezca si el procedimiento se ajustó a la normativa vigente y si fueron respetadas las garantías fundamentales de la estudiante. Por ahora, las presuntas irregularidades señaladas no han sido establecidas mediante una decisión oficial.

La detención de Tafur generó reacciones entre integrantes de la comunidad universitaria, sectores políticos y organizaciones defensoras de derechos humanos, que expresaron preocupación por la actuación de la fuerza pública durante las protestas. El caso también abrió cuestionamientos sobre la intervención de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO), especialmente frente a la forma en que se desarrollaron los operativos en el centro de la capital tolimense.
Durante la jornada del 14 de octubre se registraron momentos de tensión entre manifestantes y uniformados, en un contexto de movilización social en el que las autoridades reportaron capturas y presuntos daños a bienes públicos. Mientras la Administración Municipal defendió la intervención policial como una respuesta a situaciones que consideró contrarias al orden público, distintos sectores solicitaron revisar las actuaciones y garantizar el respeto por el derecho a la protesta pacífica.
La recuperación de la libertad de Tafur y Molina representa un nuevo capítulo en un caso que mantiene la atención de la comunidad universitaria y de quienes han pedido claridad sobre las detenciones. No obstante, la situación jurídica de ambos deberá resolverse dentro de los procedimientos correspondientes, con valoración de las pruebas y respeto por el debido proceso. La solicitud de preclusión anunciada por la defensa será una de las actuaciones relevantes en el desarrollo de estos expedientes.
Por ahora, la abogada Lady Julieth Torres reiteró que buscará que las autoridades examinen las circunstancias de las capturas y determinen si procede cerrar los procesos. Entretanto, el caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los límites de la actuación policial durante las manifestaciones y las garantías de quienes participan en ellas. La definición de las responsabilidades individuales corresponderá a las instancias judiciales, bajo los principios de presunción de inocencia y legalidad.


