El alcalde Jorge Eduardo Rojas aseguró que las intervenciones realizadas en el Centro Histórico corresponden únicamente a estructuras o fachadas que representaban riesgo. La ciudad también avanza en la reactivación comercial y el retorno a clases.
Manizales comenzó a recuperar parte de su dinámica habitual después de las afectaciones ocasionadas por el terremoto que golpeó al país. El alcalde Jorge Eduardo Rojas explicó que las intervenciones realizadas en el Centro Histórico han estado dirigidas exclusivamente a estructuras que presentaban fallas o representaban un riesgo para la ciudadanía.
El mandatario señaló que algunas fachadas con posibilidad de colapso fueron retiradas con autorización de sus propietarios, especialmente aquellas que podían caer sobre transeúntes, trabajadores o personas que permanecieran cerca de los inmuebles. Gracias a estas labores, la carrera 23 pudo ser habilitada nuevamente para el tránsito exclusivamente peatonal.
La reapertura representa un paso importante para cientos de trabajadores y comerciantes de este sector, muchos de los cuales permanecieron sin desarrollar sus actividades durante varios días. Rojas explicó que la administración mantiene el seguimiento a las afectaciones y busca generar condiciones para que progresivamente la actividad económica pueda regresar a la normalidad.
En materia comercial, el alcalde informó que 569 establecimientos presentan impactos considerados altos o críticos. Las autoridades trabajan con los propietarios en los procesos de recuperación, de manera que los negocios puedan volver a funcionar una vez se ejecuten las reparaciones necesarias y se garantice que las condiciones de seguridad sean adecuadas.
El mandatario también indicó que el centro comercial Parque Caldas es el único de estos establecimientos que todavía no ha podido reabrir sus puertas. En sus instalaciones continúan los trabajos de reparación, mientras los equipos responsables avanzan en las intervenciones necesarias para permitir el regreso de trabajadores y visitantes.
En el sector educativo, los colegios públicos comenzaron el retorno a clases, con excepción del Liceo Isabel La Católica y el Colegio Libertador de la vereda La Cabaña. El primero requiere una intervención considerable debido a su condición patrimonial, mientras que los estudiantes del Seminario Menor, institución privada afectada por el terremoto, continuarán temporalmente con clases virtuales.
Rojas aclaró que ningún estudiante será obligado a regresar si persiste el temor o se presenta alguna dificultad para asistir a las instituciones. Aunque la administración espera recuperar progresivamente la normalidad académica y cuenta con el Programa de Alimentación Escolar preparado, se tendrá consideración con quienes no puedan acudir durante los primeros días.
Frente a las demoliciones, el alcalde reiteró que la administración municipal no decide arbitrariamente sobre la eliminación de edificaciones y que actualmente solo existen cinco resoluciones expedidas. Las determinaciones corresponden a evaluaciones realizadas por ingenieros estructurales y patólogos especializados, mientras que los propietarios deberán adelantar las intervenciones con sus aseguradoras. Este martes, el vicepresidente José Manuel Restrepo y el registrador nacional Hernán Penagos estarán en Manizales para conocer de primera mano el balance de la emergencia y la información recopilada por la Alcaldía.

