El primer Encuentro Departamental de Organizaciones Sociales y Solidarias reunió en Ibagué a líderes comunitarios, asociaciones y colectivos para compartir experiencias, fortalecer alianzas y plantear estrategias relacionadas con la reforma agraria, la comercialización y los derechos del campesinado.
Más de 200 organizaciones participaron el pasado 10 de octubre en el primer Encuentro Departamental de Organizaciones Sociales y Solidarias del Tolima, realizado en Ibagué, un espacio que convocó a representantes de diferentes municipios para intercambiar experiencias y analizar los desafíos del trabajo asociativo. La jornada permitió poner sobre la mesa propuestas para fortalecer la cooperación, impulsar la productividad y generar nuevas oportunidades para las comunidades urbanas y rurales.
Durante el encuentro, la Unidad Solidaria acompañó las actividades con la participación de Andrés Martínez, líder del equipo territorial de la región Centro-Sur, quien presentó una ponencia sobre reforma agraria, asociatividad y avances de estos procesos en organizaciones rurales, asociaciones y cooperativas. Según explicó, estos escenarios facilitan la formulación de planes de trabajo dirigidos a mejorar las capacidades productivas, económicas y comerciales de las comunidades organizadas.
Martínez destacó que uno de los principales retos consiste en conectar a organizaciones que, pese a desarrollar actividades en distintos territorios y sectores, enfrentan dificultades similares para sostener sus iniciativas. En ese sentido, señaló que compartir conocimientos, contactos y experiencias puede favorecer la creación de alianzas, ampliar los canales de comunicación y promover circuitos comerciales que beneficien a productores, emprendedores y colectivos sociales.
El representante institucional también planteó la importancia de evaluar las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas de cada organización para definir acciones acordes con sus necesidades. Este ejercicio, explicó, puede contribuir a mejorar la toma de decisiones, la gestión de recursos y la comercialización de bienes y servicios, además de fortalecer los procesos administrativos necesarios para consolidar iniciativas de economía solidaria.
Por su parte, el colectivo Sembrando Vida centró su intervención en la defensa de la reforma agraria, los derechos del campesinado y la construcción de paz. Uno de sus integrantes invitó a los asistentes a mantener la articulación entre organizaciones y promover acciones colectivas que contribuyan a proteger la vida, fortalecer las comunidades campesinas y ampliar la participación social en los territorios.
Danelly Camacho Ibáñez, integrante de la Central Unitaria de Trabajadores, vicepresidenta de la Asociación AsoPastoril y participante de la Juntanza, explicó que la iniciativa surgió de la necesidad de reunir a organizaciones urbanas y rurales para reconocerse, compartir sus experiencias y analizar las dificultades que enfrentan. Entre los objetivos mencionó la construcción de un diagnóstico colectivo sobre la situación organizativa en los municipios y el fortalecimiento de conocimientos en legalidad, gestión y desarrollo de proyectos sociales.
A su vez, Víctor Sánchez, integrante de la Asociación Amistad y Mucho Más, resaltó la importancia de recuperar los espacios de trabajo conjunto entre los movimientos sociales del departamento. También propuso promover encuentros en municipios, comunas y barrios de Ibagué para reconocer el liderazgo comunitario y construir iniciativas relacionadas con el empleo, la productividad y el mejoramiento de los entornos locales. Entre los desafíos identificados estuvieron la participación de mujeres, jóvenes y niños, la renovación generacional y el fortalecimiento de las capacidades administrativas y comerciales.
Como resultado de la jornada, los participantes plantearon la necesidad de avanzar hacia una agenda compartida que mantenga la comunicación entre las organizaciones y convierta las reflexiones en acciones concretas. La expectativa es consolidar alianzas duraderas, ampliar las oportunidades de financiación y comercialización, y fortalecer la economía comunitaria. Este primer encuentro abre la posibilidad de dar continuidad a los procesos de articulación social y solidaria en el Tolima, con seguimiento a las propuestas y mayor participación territorial.

