El Comité de Seguimiento Electoral estableció vigilancia permanente de la Fuerza Pública y medidas de protección especial para los 63 candidatos a la Cámara en el departamento.
El departamento del Tolima se blinda con un robusto dispositivo de seguridad para garantizar la transparencia en los comicios legislativos del próximo 8 de marzo. Tras la culminación del segundo Comité de Seguimiento Electoral, las autoridades departamentales anunciaron un control institucional sin precedentes en todo el territorio. La estrategia principal contempla el despliegue permanente de la Fuerza Pública para custodiar el ejercicio democrático de los ciudadanos. Se implementará una vigilancia continua en cada uno de los puestos de votación habilitados para la jornada. Estas medidas buscan blindar el proceso electoral contra posibles amenazas externas y asegurar el libre sufragio. El compromiso institucional es mantener la calma antes, durante y después de la jornada de votación.
Durante las mesas de trabajo se definió que el patrullaje policial y militar se mantendrá activo las 24 horas del día. Este despliegue tendrá un enfoque prioritario en las zonas rurales y en los municipios identificados como puntos sensibles. El objetivo central de la presencia militar constante es prevenir delitos como el constreñimiento al elector y la compra de votos. Asimismo, se busca neutralizar cualquier intento de violencia o amenazas directas contra las diferentes campañas políticas. Las autoridades locales pretenden disuadir cualquier alteración del orden público mediante una reacción inmediata de las tropas. La vigilancia permanente será la herramienta clave para dar confianza a los votantes en los sectores más apartados.
En el Tolima se ha confirmado la participación de 63 candidatos que aspiran a una curul en la Cámara de Representantes. Debido a la intensidad de la contienda, varios de estos aspirantes ya están siendo sometidos a evaluaciones de riesgo. Las autoridades confirmaron que se asignarán esquemas de seguridad especiales a quienes presenten amenazas o vulnerabilidades críticas. El refuerzo en la protección de los candidatos es una prioridad para evitar que el proselitismo se vea truncado. Se realizará un seguimiento puntual a la integridad de cada líder político involucrado en la contienda de marzo. El Estado busca garantizar que todos los actores compitan en igualdad de condiciones y sin temor a represalias.
Como parte de la estrategia de monitoreo, el Comité de Seguimiento Electoral se reunirá cada ocho días de forma obligatoria. Esta periodicidad permitirá a las autoridades locales reaccionar con agilidad ante cualquier alerta temprana que se presente. Las sesiones constantes facilitarán la evaluación del mapa de riesgo electoral y el ajuste de los operativos en tiempo real. Esta frecuencia en las reuniones se mantendrá firme hasta que finalice la jornada electoral el 8 de marzo. La coordinación entre la Registraduría, la fuerza pública y la Gobernación será el pilar del éxito operativo. Se espera que esta dinámica informativa reduzca los márgenes de error durante el desarrollo de la logística electoral.
El seguimiento detallado no solo se limitará a los candidatos, sino que abarcará individualmente cada puesto de votación. Las autoridades han diseñado una hoja de ruta para evitar alteraciones del orden público el día de los comicios. Se verificará que cada recinto cuente con las garantías necesarias para que los jurados y testigos ejerzan su labor. El control estricto pretende evitar el fraude y asegurar que el escrutinio refleje la voluntad popular tolimense. La vigilancia constante antes de la apertura de urnas es vital para detectar propaganda ilegal o actividades sospechosas. El plan de protección integral ya está en marcha para cubrir la totalidad de la geografía del departamento.
El mensaje enviado por el comité hacia la ciudadanía tolimense es de absoluta confianza en las instituciones del Estado. Se enfatizó que el objetivo primordial es garantizar que el voto sea libre, secreto y totalmente seguro. La protección 24/7 de la Fuerza Pública servirá de escudo ante cualquier intento de sabotaje a la democracia. Las autoridades invitaron a la población a denunciar cualquier irregularidad o amenaza que perciban en sus comunidades. La participación ciudadana se considera el complemento necesario para el éxito del dispositivo de seguridad anunciado. Tolima se prepara así para una jornada donde la seguridad será la protagonista principal del evento electoral.
Este despliegue masivo responde a la necesidad de proteger la institucionalidad en un departamento históricamente golpeado por conflictos. El compromiso de la policía y el ejército asegura una cobertura total tanto en centros urbanos como veredas. La articulación de esfuerzos entre las diferentes ramas del poder público busca un saldo de cero incidentes violentos. Las alertas electorales serán procesadas de manera centralizada para dar respuestas contundentes a los posibles infractores. La transparencia del proceso legislativo de marzo depende directamente del rigor con el que se apliquen estas medidas. La comunidad internacional y los observadores locales también estarán atentos al cumplimiento estricto de estos protocolos.
Finalmente, el Comité de Seguimiento Electoral reiteró que no se escatimarán recursos para salvaguardar la vida de los aspirantes. La evaluación de los 63 perfiles candidatos continúa siendo una tarea técnica liderada por expertos en protección. Con el cronograma definido y las tropas en posición, el departamento entra en la fase final de preparación. El éxito de estas elecciones será el reflejo de una planeación estratégica iniciada con suficiente antelación. Los habitantes de los municipios más sensibles pueden esperar una presencia estatal más fuerte durante las próximas semanas. Todo está dispuesto para que el próximo 8 de marzo el Tolima dé un ejemplo de civilidad.





