El designado ministro de Hacienda del gobierno del presidente electo Abelardo De La Espriella aseguró que los integrantes del equipo de empalme participan de manera voluntaria y sin recibir salario. Además, explicó que el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo corresponde a una cooperación técnica no reembolsable para fortalecer la transición gubernamental.
El designado ministro de Hacienda del gobierno del presidente electo, Abelardo De La Espriella, Miguel Gómez, aclaró que las personas que hacen parte del equipo de empalme no reciben ningún tipo de remuneración económica por su participación en el proceso de transición entre la administración saliente y el nuevo Gobierno.
El economista explicó que el trabajo desarrollado por los integrantes del equipo responde a la necesidad de realizar un análisis técnico y detallado del funcionamiento de las diferentes entidades estatales, especialmente aquellas que hacen parte del sector Hacienda, debido a la complejidad de sus competencias y responsabilidades.
Gómez señaló que el proceso de empalme requiere la participación de un amplio grupo de profesionales con experiencia en diversas áreas, quienes revisan la información administrativa, financiera y operativa con el propósito de facilitar la continuidad institucional y preparar la llegada del nuevo gobierno.
El futuro ministro indicó que la labor de estos especialistas es fundamental para identificar fortalezas, retos y oportunidades de mejora en las entidades públicas, así como para elaborar un diagnóstico que sirva de base para las decisiones que adoptará la nueva administración una vez inicie oficialmente su mandato.
Durante sus declaraciones, también hizo referencia al respaldo anunciado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), precisando que dicho apoyo corresponde a una cooperación técnica no reembolsable y no representa un préstamo ni genera obligaciones financieras para el Estado colombiano.
Según explicó, estos recursos estarán dirigidos a fortalecer las labores técnicas del empalme, facilitando el análisis de la información disponible y permitiendo estructurar propuestas orientadas a impulsar las reformas que el nuevo gobierno pretende desarrollar durante su gestión.
El designado ministro reiteró que el objetivo principal de este proceso es garantizar una transición organizada, transparente y eficiente, de manera que la administración entrante cuente con los insumos necesarios para asumir sus funciones a partir del próximo 7 de agosto.
Con estas precisiones, Miguel Gómez buscó despejar las inquietudes surgidas en torno al funcionamiento del equipo de empalme y al origen de los recursos que respaldan el proceso, insistiendo en que la participación de los expertos es voluntaria y que la cooperación internacional anunciada tiene un carácter exclusivamente técnico para apoyar la preparación del nuevo gobierno.




