El pasado viernes 16 de agosto, un feroz incendio destruyó múltiples locales comerciales en la calle 19 de Ibagué, dejando a varios trabajadores en la ruina. Uno de los más afectados fue un taller de carpintería, donde siete trabajadores independientes lo perdieron todo.
Fernando Taborda, uno de los empleados del taller, narró los desesperados momentos que vivieron cuando las llamas comenzaron a consumir su lugar de trabajo. “Como a la 1:00 de la tarde estábamos laborando, y de repente, en la parte de atrás del negocio, se presentó una conflagración. Salimos a mirar y el fuego ya estaba muy avanzado”, relató Taborda.
El incendio, que en menos de diez minutos se propagó por todo el lugar, no solo destruyó la carpintería, sino también varios locales vecinos. Los trabajadores, en un intento desesperado por controlar el fuego, formaron una cadena humana para llenar baldes con agua y tratar de apagar las llamas. “Nos gritaban que tuviéramos cuidado con la pared que se estaba cayendo, pero en el desespero, uno lo que quería era ayudar”, añadió Taborda.
Afortunadamente, todos lograron evacuar antes de que la estructura colapsara, lo que evitó que ocurriera una tragedia aún mayor. Sin embargo, el taller quedó completamente destruido. “Nos quedamos con las manos vacías, sin maquinaria, sin herramientas, limpios, jodidos”, expresó Taborda con resignación.
Las pérdidas materiales se estiman en más de $100 millones, dejando a estos trabajadores sin su principal fuente de ingresos. Ahora, su única esperanza es recibir ayuda de las autoridades locales para poder recuperarse de este desastre.
Taborda y sus compañeros esperan que tanto la Alcaldía de Ibagué como la Gobernación del Tolima tomen medidas para apoyar a los afectados. “Nos tienen censados, Dios quiera que nos puedan ayudar”, concluyó Taborda, mientras ellos enfrentan un futuro incierto.