El Hospital Federico Lleras Acosta enfrenta una cartera superior a los $300.000 millones por obligaciones de diferentes EPS, mientras la deuda de Nueva EPS supera los $90.000 millones. La gerencia busca acuerdos y apoyo del Gobierno Nacional para garantizar el flujo de recursos y mantener la totalidad de los servicios.
Una compleja situación financiera mantiene bajo presión al Hospital Federico Lleras Acosta, principal centro asistencial público del Tolima, debido a una cartera que supera los $300.000 millones en obligaciones pendientes por parte de diferentes Entidades Promotoras de Salud. La cifra fue confirmada por la gerente Martha Palacios, quien advirtió sobre la necesidad de recuperar recursos para garantizar la estabilidad y continuidad de los servicios.
Dentro de esa cartera, Nueva EPS representa una de las principales obligaciones, con una deuda superior a los $90.000 millones con el hospital. Palacios confirmó que se adelantan gestiones con las diferentes aseguradoras y que la institución espera concretar próximamente un encuentro con la ministra de Salud para buscar alternativas que permitan mejorar el flujo de recursos hacia el centro hospitalario.
La gerente explicó que la recuperación de por lo menos el 50 % de la cartera tendría un impacto determinante en las finanzas del Federico Lleras, pues esos recursos permitirían cancelar la totalidad de los pasivos que actualmente afronta la institución y, según sus proyecciones, incluso alcanzar una situación de superávit. El objetivo, por ahora, es acelerar los procesos de pago y evitar que la falta de liquidez termine afectando la prestación de los servicios.
A la presión financiera se suma la elevada demanda de atención médica. De acuerdo con las declaraciones entregadas por la gerente y recogidas por medios regionales, el servicio de urgencias registra diariamente una ocupación superior al 150 %, situación que incrementa las exigencias sobre el personal, la infraestructura y los recursos disponibles para atender a los pacientes.
Palacios relacionó parte de esta sobreocupación con pacientes que enfrentan dificultades para acceder oportunamente a citas médicas, medicamentos o procedimientos, quienes terminan recurriendo al servicio de urgencias. Este escenario aumenta la presión sobre un hospital que, paralelamente, necesita fortalecer su flujo de caja para responder por proveedores, obligaciones laborales, insumos y demás compromisos necesarios para garantizar la atención.
Frente a este panorama, la administración del Federico Lleras ha planteado que necesita un flujo aproximado de $20.000 millones mensuales para alcanzar una mayor estabilidad financiera y sostener su operación. La expectativa está relacionada también con los recursos que se gestionan ante el Gobierno Nacional y con los mecanismos de giro que permitan que los recursos destinados al sistema lleguen efectivamente a las instituciones prestadoras.
La situación actual tiene antecedentes en una cartera históricamente elevada del hospital. En su informe de gestión de 2023, el Federico Lleras reportaba una cartera total cercana a $219.356 millones, mientras que Nueva EPS aparecía como uno de los principales deudores, con una cartera registrada superior a $52.475 millones en ese momento. Para diciembre de 2024, el hospital reportó una cartera neta radicada de $255.663 millones, lo que evidencia la magnitud estructural del problema de liquidez que enfrenta la institución.
Mientras avanzan las gestiones ante las EPS y el Gobierno Nacional, la prioridad de la gerencia es evitar que las dificultades financieras repercutan en la atención de los usuarios. Palacios ha insistido en que el propósito es mantener funcionando el 100 % de los servicios del Hospital Federico Lleras Acosta, mientras se buscan soluciones para recuperar la cartera, fortalecer las finanzas y garantizar la atención de los tolimenses.





