La inauguración del Parque Acuático del Parque Deportivo desató una nueva confrontación entre la alcaldesa Johana Aranda y el exalcalde Andrés Hurtado. Ambos reclaman la autoría de la obra, que se ha convertido en un símbolo de disputa política y protagonismo en la capital tolimense.
La entrega oficial del renovado Parque Acuático en Ibagué reavivó las tensiones políticas entre la actual mandataria Johana Aranda y su antecesor Andrés Hurtado. Lo que debía ser una jornada de celebración por una obra esperada durante años terminó convertida en un escenario de confrontación pública sobre quién puede atribuirse su ejecución.
Durante el acto de inauguración, la alcaldesa Johana Aranda resaltó el proyecto como un cumplimiento de su plan de gobierno y un compromiso con la recreación de los ibaguereños. “Esta obra la recibimos inconclusa y hoy la entregamos completamente terminada, con todas las garantías de funcionamiento para las familias”, afirmó la mandataria local, acompañada de su equipo de gobierno y representantes del Instituto Municipal para el Deporte y la Recreación (IMDRI).
Sin embargo, pocas horas después, el exalcalde Andrés Hurtado reaccionó en redes sociales asegurando que el parque y la piscina de olas fueron gestionados y contratados durante su administración. “Al César lo que es del César. Este fue un sueño que hicimos realidad desde nuestro gobierno”, escribió, adjuntando imágenes de su gestión, lo que desató una ola de comentarios y posturas encontradas entre sus seguidores y los de Aranda.
La controversia escaló rápidamente en plataformas digitales, donde ambos sectores políticos defendieron su versión sobre la autoría de la obra. Mientras la administración actual enfatiza que fue durante su mandato que se realizó la adecuación final, las pruebas técnicas y la puesta en funcionamiento del complejo, los seguidores de Hurtado aseguran que el 90 % del proyecto ya estaba listo al cierre de su gestión en 2023.
El Parque Acuático, ubicado en el corazón del Parque Deportivo, incluye una moderna piscina de olas, toboganes, zonas infantiles y espacios familiares, consolidándose como uno de los principales atractivos turísticos y recreativos de la ciudad. Con esta entrega, el gobierno local busca fortalecer la oferta de espacios para el deporte y la integración comunitaria, además de dinamizar la economía local con actividades de ocio y turismo.
Este nuevo enfrentamiento entre Aranda y Hurtado no es el primero desde el inicio de la actual administración. Ambos han protagonizado varios intercambios públicos por la autoría de obras y proyectos que quedaron en ejecución entre los dos periodos, reflejando la tensión política que vive Ibagué tras el relevo de gobierno.
Analistas locales consideran que el rifirrafe va más allá de una disputa por créditos administrativos. Según opinan, la confrontación busca mantener la visibilidad política de ambas figuras en el panorama tolimense, especialmente de Hurtado, quien sigue activo en redes y medios locales a pesar de haber dejado la Alcaldía hace casi un año.
Por su parte, la alcaldesa Aranda ha insistido en que su prioridad no es la confrontación política, sino “cumplirle a la ciudad”. En sus declaraciones subrayó que las obras deben ser patrimonio colectivo, no trofeos personales: “Aquí gana Ibagué, no los egos ni los intereses particulares. Nuestro compromiso es con la gente, no con la vanidad”.
Mientras tanto, la ciudadanía ibaguereña ha expresado opiniones divididas. Algunos reconocen que la gestión de Hurtado fue determinante para la ejecución del proyecto, mientras otros valoran el esfuerzo de Aranda por concluir y entregar una obra funcional y moderna. Lo cierto es que el Parque Acuático se ha convertido no solo en un espacio de diversión, sino también en un termómetro del pulso político que marca el rumbo de la ciudad.
Con este nuevo episodio, el escenario político de Ibagué se mantiene cargado de tensiones y protagonismos. El Parque Acuático, más allá de su atractivo turístico, se erige como un símbolo del debate sobre la continuidad, la responsabilidad y la disputa por el legado de las administraciones locales en la capital musical de Colombia.





