El expresidente Gustavo Petro llamó a los colombianos a movilizarse este miércoles 14 de octubre, en medio del debate sobre el precio de los alimentos y la negociación del salario mínimo para 2027. Sus declaraciones cuestionan la orientación económica del Gobierno de Abelardo de la Espriella.
El expresidente Gustavo Petro convocó a los colombianos a participar en una jornada de movilización prevista para este miércoles 14 de octubre, con el propósito de defender lo que denomina el “salario mínimo vital” y el acceso a los alimentos, el llamado fue difundido mediante un video publicado en sus redes sociales durante la noche del lunes festivo, en el que cuestionó las decisiones económicas del Gobierno nacional y advirtió sobre sus posibles consecuencias para los trabajadores y los hogares de menores ingresos.
En su intervención, Petro sostuvo que, tras los primeros dos meses de administración de Abelardo de la Espriella, ya es posible identificar el rumbo económico del país, el exmandatario manifestó preocupación por el comportamiento de los precios de productos de consumo cotidiano y por la discusión del salario mínimo que regirá en 2027, al considerar que un incremento salarial insuficiente frente al costo de vida podría reducir la capacidad de compra de millones de familias colombianas.
El exjefe de Estado mencionó alimentos como la papa, la carne, el tomate y la zanahoria para ilustrar sus preocupaciones sobre el encarecimiento de la canasta familiar, durante el mensaje afirmó que el salario mínimo vital estaría en riesgo a partir del primero de enero y advirtió que la combinación de mayores precios y menores incrementos reales en los ingresos podría repercutir en el bienestar de los trabajadores, sus familias y los sectores que dependen principalmente de sus salarios.
La convocatoria coincide con el inicio de las conversaciones entre el Gobierno, las organizaciones sindicales y los representantes empresariales para definir el salario mínimo de 2027, un proceso en el que intervienen factores como la inflación, la productividad y las condiciones económicas del país, de acuerdo con información publicada por medios nacionales, el debate salarial se ha convertido en uno de los asuntos centrales de la agenda económica y en un punto de discusión entre el Ejecutivo, los empresarios y las centrales obreras. <Cite refs={[«turn796951search8″,»turn796951search10»]}/>
Petro también relacionó el aumento de los precios de los alimentos con riesgos para la seguridad alimentaria y la situación de los hogares vulnerables, sus advertencias se producen en un contexto en el que persisten dificultades económicas para parte de la población, aunque las cifras sobre hambre, inflación y costo de vida deben analizarse a partir de estadísticas oficiales y periodos específicos, por lo que sus afirmaciones sobre el impacto de las políticas del actual Gobierno corresponden a su interpretación y crítica política.
Durante el video, el expresidente extendió sus cuestionamientos a las políticas relacionadas con los recursos naturales y la actividad minera, al señalar que, a su juicio, las prioridades gubernamentales favorecen los grandes negocios por encima de las necesidades de la ciudadanía, en ese sentido, expresó preocupación por la protección del agua, los efectos de la sequía y el aprovechamiento de los recursos naturales, asuntos que vinculó con la sostenibilidad ambiental y las condiciones de vida de las comunidades.
“Hoy está en peligro la economía colombiana y Colombia está muriendo porque llega la sequía, porque lo que quieren es petróleo, porque quieren es acabar el agua y minería para extranjeros; no están pensando en la gente. Este no es un gobierno para la gente, este es un gobierno para los grandes negocios”, manifestó Petro, en una declaración en la que expuso sus reparos frente a la orientación económica y ambiental de la administración de De la Espriella, sin que estas valoraciones constituyan por sí mismas una evaluación independiente de los resultados de las políticas oficiales.
La movilización del 14 de octubre se desarrolla así en medio de un debate nacional sobre salarios, precios de los alimentos, condiciones de vida y modelo económico, mientras Petro busca llevar sus cuestionamientos al escenario público, el Gobierno también se ha pronunciado sobre la jornada y ha señalado la importancia de garantizar el derecho a la protesta pacífica y la protección de los participantes, por lo que la atención estará puesta en el desarrollo de las manifestaciones y en las decisiones que se adopten frente a la negociación salarial para el próximo año.


