El presidente Gustavo Petro afirmó que la decisión de Donald Trump de imponer aranceles por áreas geográficas podría beneficiar a Latinoamérica y a Colombia, siempre que el empresariado aproveche la coyuntura para fortalecer sus exportaciones y reducir costos internos.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció a través de sus redes sociales sobre la reciente decisión de su homólogo estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles a diversas regiones, incluyendo Latinoamérica. Petro destacó que esta medida, en primera instancia, representa una oportunidad para fortalecer la competitividad de los productos colombianos en el mercado estadounidense.
“Latinoamérica, incluida Colombia, se benefician con la política de Trump sobre aranceles en primera instancia. Pero el empresariado colombiano debe saber aprovechar las cosas”, expresó el mandatario, señalando que el encarecimiento de productos agroindustriales y semiindustriales de otras regiones puede abrir una ventana de oportunidad para los exportadores colombianos.
El jefe de Estado subrayó que el país no debería encarecer las importaciones estadounidenses a menos que estas afecten el empleo local. “Solo encareceremos importaciones norteamericanas si nos quitan empleos. Pero no subiremos aranceles si sus bienes ayudan a producir empleo de mayor valor”, agregó.
En su análisis, Petro resaltó que la estrategia de Trump de establecer aranceles por áreas geográficas, en lugar de por tipo de producto, ofrece una ventaja competitiva para la región. Sin embargo, enfatizó que para que Colombia realmente aproveche esta situación, es necesario reducir costos internos como las tarifas de energía y los intereses bancarios.
“Colombia ganaría si su empresariado nos ayuda a bajar tarifas de la energía y si la junta del Banco de la República abandona la secta y pasa a bajar intereses, para reducir costos financieros”, afirmó el presidente, haciendo un llamado a la industria y al sector financiero para facilitar condiciones más favorables para la producción.
Asimismo, Petro aclaró que los costos laborales no son un obstáculo para la competitividad, sino una inversión en la generación de riqueza. Según el mandatario, los verdaderos costos que afectan la competitividad son la falta de asociatividad, los costos financieros, los altos precios de los alquileres de la tierra y los costos energéticos.
Finalmente, el presidente subrayó la necesidad de transformar la matriz exportadora del país hacia productos con mayor valor agregado y menor impacto ambiental. “Es el momento de montar un cambio de matriz exportadora hacia mayores niveles de generación de valor agregado”, indicó Petro, insistiendo en la importancia de diversificar los destinos de exportación y avanzar hacia una economía más sostenible.