La autoridad ambiental ordenó suspender preventivamente la disposición de residuos sólidos por deficiencias en el manejo de lixiviados. La reapertura dependerá de la corrección de los hallazgos técnicos y de la presentación de un plan que garantice el control de estos líquidos.
La Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima) ordenó la suspensión inmediata de las actividades de disposición final de residuos sólidos en el sector operativo del relleno sanitario regional Pacandé, ubicado en la vereda Camino Real de Anchique, en Natagaima. La decisión quedó establecida mediante la Resolución 6536 del 15 de octubre de 2026.
La medida preventiva recae sobre ESPUNAT, empresa titular de la licencia ambiental, y responde a deficiencias identificadas en el manejo de lixiviados, líquidos generados durante la descomposición de los residuos. La determinación se fundamenta en los resultados del Informe Técnico 7128 del 28 de septiembre de 2026, que documentó situaciones que requieren acciones correctivas.
Dentro de las disposiciones también se encuentra la suspensión del uso de una cuarta piscina destinada al almacenamiento de lixiviados. Según Cortolima, no se acreditó que esta infraestructura estuviera incluida en los diseños ambientales aprobados, por lo que su utilización deberá permanecer detenida mientras se adelantan las actuaciones correspondientes.
Aunque durante la inspección no se evidenciaron descargas directas de lixiviados al suelo ni a fuentes hídricas, la autoridad ambiental advirtió que las deficiencias encontradas deben corregirse para prevenir posibles afectaciones. Por esta razón, el levantamiento de la medida dependerá de una nueva verificación técnica que permita comprobar el cumplimiento de las exigencias establecidas.
ESPUNAT deberá presentar un Plan de Manejo de Lixiviados que determine el volumen de líquidos generados y precise las medidas para su almacenamiento, tratamiento y disposición adecuada. El documento tendrá que considerar la capacidad disponible en las instalaciones y las alternativas de tratamiento, con el propósito de garantizar un manejo seguro y acorde con las condiciones operativas.
Mientras permanezca vigente la suspensión, el responsable del relleno deberá mantener el control de líquidos y gases, cubrir los residuos que estén expuestos y vigilar la estabilidad de las áreas de disposición para reducir el riesgo de deslizamientos. Además, tendrá que gestionar la modificación de la licencia ambiental para incorporar las obras y los sistemas de manejo y tratamiento de lixiviados, junto con los permisos requeridos.
La decisión también involucra a las administraciones municipales del Tolima que llevan sus residuos sólidos al relleno Pacandé. Cortolima les solicitó revisar sus planes de manejo y contemplar alternativas que permitan garantizar la continuidad del servicio público de aseo, especialmente en lo relacionado con la disposición final de los desechos durante la suspensión de las operaciones.
Finalmente, la corporación ordenó trasladar los hallazgos al área encargada de los procedimientos sancionatorios para evaluar si existen posibles infracciones ambientales. Asimismo, dispuso informar a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios para que adelante las actuaciones que correspondan dentro de sus competencias. La continuidad de las operaciones dependerá del cumplimiento de las condiciones técnicas y ambientales exigidas.

