El gremio del transporte público convocó a una jornada de protesta pacífica para exigir mayores controles contra el transporte ilegal y el mototaxismo. Los representantes del sector advierten sobre el deterioro de los ingresos de los conductores y cuestionan el cumplimiento de los compromisos adquiridos por la Administración Municipal.
El transporte público de Ibagué anunció una jornada de paro pacífico para el próximo 27 de octubre, como medida de presión frente a lo que sus representantes consideran una falta de acciones efectivas contra el transporte informal y el mototaxismo. La convocatoria busca reunir a conductores de taxis, busetas y camperos en una movilización conjunta para visibilizar las dificultades que, según el gremio, afectan su actividad económica.
Álvaro, representante del sector de los taxistas, aseguró que esta sería una convocatoria sin precedentes por la participación conjunta de diferentes modalidades del transporte público. Según explicó, la intención es que conductores de distintos servicios se sumen a la jornada para exigir respuestas institucionales frente a la competencia que consideran irregular y a las condiciones actuales del sector.
El dirigente afirmó que las inconformidades han sido expuestas ante la alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, el secretario de Movilidad y el director Operativo de Tránsito. Sin embargo, sostuvo que algunos compromisos relacionados con el fortalecimiento de los controles contra el transporte ilegal no se habrían materializado, situación que incrementó el malestar entre los trabajadores.
Uno de los principales argumentos de la protesta está relacionado con las condiciones económicas de los conductores y auxiliares de taxi. De acuerdo con Álvaro, algunos trabajadores cumplen jornadas de hasta 15 horas y al finalizar el día reciben entre $10.000 y $15.000, ingresos que, según manifestó, resultan insuficientes para cubrir los gastos básicos y responder por las necesidades de sus familias.
El representante gremial también aseguró que alrededor de 3.061 auxiliares de taxi estarían afectados por esta problemática. La cifra fue presentada como parte de los argumentos que respaldan la convocatoria, en medio de las preocupaciones por la sostenibilidad económica de quienes dependen directamente de la prestación del servicio público de transporte en la capital tolimense.
A las dificultades económicas se suma, según el dirigente, la presencia de vehículos particulares que prestarían servicios de transporte mediante plataformas digitales. Álvaro afirmó que en Ibagué habría más de 10.000 automotores vinculados a esta actividad, aunque esta cifra corresponde a su declaración y requiere contrastarse con registros oficiales para establecer su alcance.
El paro anunciado busca llamar la atención de las autoridades municipales y abrir un espacio de diálogo que permita revisar las medidas de control, las condiciones de operación del transporte y las garantías para los trabajadores formales. Hasta la información suministrada para esta noticia, no se incluye una respuesta oficial de la Alcaldía de Ibagué frente a los señalamientos ni a las exigencias planteadas por el gremio.
La jornada está prevista para el martes 27 de octubre de 2026, de acuerdo con el anuncio del representante de los transportadores. En los próximos días se espera conocer mayores detalles sobre la organización de la protesta, su alcance y las eventuales medidas de la Administración Municipal, mientras usuarios del transporte público estarán atentos a posibles afectaciones en la movilidad de la ciudad.


