El departamento evidencia un incremento sostenido de personas lesionadas por el uso de pólvora, con Ibagué a la cabeza y una alta incidencia asociada al consumo de alcohol, situación que mantiene en alerta a las autoridades de salud.
Los casos de personas quemadas por pólvora en el Tolima continúan en aumento y generan creciente preocupación entre las autoridades sanitarias del departamento. El más reciente reporte del Sistema de Vigilancia en Salud Pública advierte un comportamiento al alza durante la actual temporada festiva, superando las cifras registradas en el mismo periodo del año anterior.
De acuerdo con el informe oficial, el número de lesionados refleja un incremento significativo frente a la temporada pasada, lo que evidencia que las medidas preventivas no han logrado frenar del todo la manipulación de pólvora. El aumento se hizo más notorio tras las celebraciones de fin de año, cuando se presentó un repunte acelerado de casos.
El balance departamental muestra que en el transcurso de una sola semana se reportaron nuevos hechos que elevaron de manera considerable el número de personas afectadas. Esta tendencia mantiene encendidas las alertas de los organismos de salud, que insisten en el riesgo que representa el uso irresponsable de estos elementos.
Ibagué continúa liderando las cifras de lesionados en el Tolima, consolidándose como el municipio con mayor número de casos reportados. A la capital le siguen varias localidades del departamento, lo que demuestra que la problemática no es aislada y se extiende tanto en zonas urbanas como rurales.
Otros municipios como El Espinal, Ataco y Fresno también presentan cifras relevantes, mientras que en poblaciones como Coyaima, Lérida, Purificación, Líbano, Natagaima, Ortega y Rovira se reportan varios casos. En el resto del territorio tolimense, aunque los registros son menores, la presencia de lesionados confirma la persistencia del riesgo.
Uno de los aspectos que más inquieta a las autoridades es la afectación a menores de edad. En la actual temporada se han registrado varios niños y adolescentes lesionados, algunos de ellos en contextos donde los adultos responsables se encontraban bajo los efectos del alcohol.
En el caso de los adultos, la mayoría de los incidentes también guarda relación con el consumo de bebidas alcohólicas, factor que incrementa la probabilidad de accidentes y lesiones graves. Esta combinación continúa siendo señalada como uno de los principales detonantes de los casos reportados.
Ante este panorama, las autoridades de salud reiteraron el llamado a la ciudadanía para que se abstenga de manipular pólvora y adopte comportamientos responsables. Insistieron en que la prevención es la única vía para evitar más lesiones, especialmente en menores, y reducir el impacto de esta problemática en el departamento.





