Los operativos dejaron siete personas capturadas, maquinaria y equipos incautados, además de una afectación ambiental en una zona protectora del río Saldaña y pérdidas cercanas a los $462 millones para las economías ilícitas.
Las autoridades ambientales y de seguridad propinaron un nuevo golpe a la minería ilegal en el sur del Tolima tras adelantar operativos en los municipios de Coyaima y Chaparral. Las acciones, lideradas por Cortolima en coordinación con la Policía Nacional y el Ejército Nacional, permitieron frenar actividades de explotación ilícita de minerales que estaban generando graves afectaciones a los ecosistemas y, presuntamente, financiaban estructuras criminales.
El primer procedimiento se desarrolló en la vereda San Cayetano, jurisdicción de Coyaima, donde funcionarios de Cortolima identificaron una explotación ilegal de oro aluvial dentro de una zona forestal protectora de una fuente hídrica que desemboca en el río Saldaña. Según la autoridad ambiental, la actividad se realizaba sin título minero ni licencia ambiental, incumpliendo la normatividad vigente.
Durante la inspección técnica se evidenció la remoción total de la cobertura vegetal mediante maquinaria, así como varios frentes activos de extracción que operaban con una motobomba diésel. La verificación realizada en la plataforma ANNA Minería de la Agencia Nacional de Minería confirmó que la explotación carecía de autorización para desarrollar labores extractivas en el lugar.
Los expertos de Cortolima también documentaron la construcción de un trincho artesanal elaborado con madera y polietileno para represar el cauce de una quebrada, además de excavaciones sobre el lecho y la ronda hídrica. Estas intervenciones ocasionaron alteraciones en la morfología del terreno, acumulación de material estéril, deterioro de la dinámica fluvial, contaminación de las fuentes hídricas y desplazamiento de especies de fauna silvestre.
El informe técnico reveló igualmente una tala indiscriminada de árboles en diferentes estados de crecimiento, afectando especies nativas como balso, yarumo, caracolí, laurel, tapatapa y palma de cuesco. Como resultado del operativo fueron capturadas en flagrancia tres personas, además de la incautación de una motobomba, una rejilla metálica, un cajón de madera y diversas herramientas utilizadas para la extracción ilegal de oro.
De manera paralela, tropas del Ejército Nacional desarrollaron otra intervención en la vereda El Queso, zona rural del municipio de Chaparral, donde localizaron maquinaria y 100 galones de ACPM que, presuntamente, eran utilizados para actividades de explotación ilícita de minerales. En esta operación fueron capturadas cuatro personas en flagrancia.
Las autoridades estimaron que este segundo procedimiento representó una afectación cercana a los 462 millones de pesos para las economías ilegales. De acuerdo con la información oficial, las actividades mineras intervenidas estarían relacionadas con el financiamiento de las disidencias de la estructura Ismael Ruiz, organización señalada de delinquir en esta zona del departamento.
Cortolima anunció que continuará fortaleciendo las acciones conjuntas con la Policía Nacional, el Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y demás entidades competentes para combatir la minería ilegal, proteger los ecosistemas estratégicos del Tolima y avanzar en los procesos sancionatorios contra quienes atenten contra los recursos naturales y las fuentes hídricas del departamento.





