Hospital denunció que cerca de 23 personas irrumpieron por la fuerza en urgencias, agredieron al personal y ocasionaron daños en la infraestructura tras el ingreso de un paciente sin signos vitales.
Un grave hecho de violencia alteró la atención médica en el Hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué durante la madrugada del domingo 28 de junio. De acuerdo con un comunicado oficial emitido por la institución, un paciente ingresó al servicio de urgencias sin signos vitales, luego de un presunto caso de suicidio por suspensión con una cuerda. Minutos después de su llegada, un grupo de familiares y acompañantes protagonizó una violenta irrupción que dejó varios trabajadores lesionados y daños en las instalaciones del centro asistencial.
Según informó la gerencia del hospital, el paciente fue trasladado sobre la 1:40 de la madrugada por sus familiares. Al momento del ingreso, el personal de vigilancia activó el protocolo institucional que establece el acceso únicamente del paciente con un acompañante. Sin embargo, cerca de 23 personas, quienes se movilizaban en motocicletas y un vehículo, ingresaron por la fuerza a las instalaciones, desbordando las medidas de control establecidas por la institución.
Mientras el equipo médico confirmaba que el paciente había llegado sin signos vitales, varios familiares y acompañantes reaccionaron de manera violenta contra el personal asistencial y de vigilancia. El hospital señaló que los agresores incurrieron en ataques físicos y verbales, además de causar destrozos en diferentes áreas del servicio de urgencias, afectando tanto la infraestructura como elementos utilizados para la atención de otros pacientes.
Entre los daños reportados por la institución se encuentra la destrucción de una puerta de vidrio y afectaciones a equipos e implementos hospitalarios. Ante la magnitud de la situación, el personal médico y administrativo tuvo que resguardarse mientras se solicitaba la intervención de las autoridades para controlar los disturbios y garantizar la seguridad dentro del centro asistencial.
La Policía Nacional acudió al lugar y logró restablecer el orden. Como resultado de la agresión, ocho trabajadores del Hospital Federico Lleras Acosta resultaron lesionados con heridas de mediana gravedad y requirieron atención médica. El hecho generó preocupación entre el personal de salud, que nuevamente fue víctima de actos de violencia en el ejercicio de sus funciones.
A través del comunicado oficial, la institución rechazó de manera categórica cualquier tipo de agresión contra la misión médica y recordó que este tipo de hechos no son aislados. El hospital indicó que diariamente los profesionales de la salud enfrentan agresiones verbales y, en algunos casos, físicas, situaciones que ponen en riesgo la integridad de los trabajadores y afectan la adecuada prestación de los servicios a la comunidad.
La gerencia también expresó sus condolencias a la familia del paciente fallecido y lamentó profundamente lo ocurrido. No obstante, enfatizó que ningún hecho, por doloroso que resulte para los familiares, puede justificar actos de violencia contra quienes dedican su labor a salvar vidas y atender emergencias en condiciones de alta complejidad.
Finalmente, el Hospital Federico Lleras Acosta confirmó que instauró las respectivas denuncias penales ante la Fiscalía General de la Nación para que se investiguen los hechos, se judicialice a los responsables y se busque la reparación de los daños ocasionados a la infraestructura, así como las agresiones cometidas contra el personal de salud y de vigilancia. La institución reiteró su llamado al respeto por la misión médica y pidió el respaldo de las autoridades para garantizar la seguridad en los centros hospitalarios.




